Actualmente se encuentra en curso en el Congreso de Colombia un proyecto de ley que busca prohibir la fabricación, importación, venta y distribución de plásticos de un solo uso. De aprobarse, la industria de alimentos y bebidas tendrá que hacerle frente, junto a la industria de envases, a esta implementación.
Por: Sara Marcela Castro Táutiva
Directora de contenido de El Empaque+Conversión
No es un secreto que en la actualidad está en marcha una cruzada mundial en la que la imagen de los productos plásticos está siendo cuestionada desde el punto de vista ambiental. El debate sigue su curso mientras unos se preguntan si la salida es la prohibición o, por otro lado, ahondar en la cultura del reciclaje y el re aprovechamiento.
Colombia no se ha quedado atrás en esta discusión por lo que cursa en este momento el proyecto de ley que toma el camino de la prohibición en el Senado. Según el documento, se propone que desde el 1 de enero de 2030 dejen de circular bolsas de plástico; bolsas y rollos de película extensible para empaque de alimentos a granel; rollos de película extensible y de burbuja utilizados como envoltura, con los que se protegen objetos que se van a transportar; envases y recipientes para llevar alimentos de consumo inmediato; las botellas; los platos, bandejas, cuchillos, tenedores, cucharas; pitillos y copitos de algodón, entre otros.
íšnicamente podrían seguir circulando los plásticos de un solo uso que tengan propósitos médicos, los que sirvan para contener sustancias químicas que representan un riesgo para la salud y bombas para inflar de uso industrial.
Acoplástico, en voz de su presidente Daniel Mitchell, afirma que la implementación de la ley, tal como está, generaría, entre otros efectos, un aumento en el precio de los alimentos; afectación al sector agropecuario, ya que se prohíbe el empaque de productos a granel y las bandejas utilizadas para empacar pollo, pescado y carne; aumento del riesgo al contagio de enfermedades o problemas de salubridad pública y fomentaría el desperdicio de alimentos.
A la par con el proyecto de ley que cursa en el Senado, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible reglamentó la gestión ambiental de los residuos de envases y empaques de papel, cartón, plástico, vidrio y metal, a través de la Resolución 1407 de 2018, que fomenta el aprovechamiento, la innovación y el eco - diseño de los envases y empaques que se ponen en el mercado.
La norma establece a los productores la obligación de formular, implementar y mantener actualizado un Plan de Gestión Ambiental de Residuos de Envases y Empaques, en el marco de la responsabilidad extendida del productor, que debe ser presentado ante la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales.
La apuesta de los dueños de marca
Teniendo en cuenta todo lo anterior, la compañía colombiana Postobón, líder en el sector de bebidas en Colombia, convocó durante el pasado mes de abril a la jornada "Hablemos sobre el plástico: Una mirada sobre el uso de este material y la gestión responsable y sostenible del PET". El conversatorio contó con el apoyo de CECODES, Enka y Ekored.
Jaime Moncada, director de capital natural de CECODES, Consejo Empresarial Colombia para el Desarrollo Sostenible, encargado de facilitar y orientar al sector empresarial en la implementación de prácticas que permitan el equilibrio entre los objetivos económicos, sociales y ambientales para favorecer el desarrollo sostenible en Colombia, inició con una amplia explicación de lo que significa y hacia dónde deberíamos llegar en términos de economía circular y eco - eficiencia, así como la aplicación práctica de la sostenibilidad. "Lo importante de este proceso es mantener circulando todos los materiales y mantenerlos dentro de un ciclo económico en el que se logre, de cualquier forma, una rentabilidad para los gobiernos y las empresas", puntualizó el directivo.
Continuó afirmando que: "el tema de la economía circular no es nuevo, solo cambió de nombre. En tiempos del eco - diseño era lo que llamábamos cerrar el ciclo de un producto. La parte difícil ha estado en la cadena para cerrar este ciclo".
Lo cierto es que el PET es 100 % reciclable infinitas veces y hoy en Colombia se recicla menos de la tercera parte de la totalidad de botellas que se consumen, aun cuando el gremio de recicladores recibe anualmente ingresos por más de 18 millones de dólares.
Igualmente, durante el desarrollo del evento, Martha Falla, directora de sostenibilidad de Postobón, presentó las estrategias desarrolladas por la compañía para trabajar en pro de la economía circular.
Postobón utiliza actualmente persos materiales para la fabricación de sus empaques como vidrio, lata, aluminio, PET y Tetra Pak. Con todos ellos están desarrollando proyectos con el fin de reciclarlos. El 46 % de los materiales y empaques usados por Postobón provienen de material reciclado.
"La economía circular es un sistema de aprovechamiento de recursos en el que se prioriza la reducción, el reciclaje y la reducción de los productos"
Pero, ¿por qué la tasa de recolección es tan baja? De acuerdo con Falla, la tasa de aprovechamiento en Colombia es del 27,6 %. Este mínimo porcentaje se debe, principalmente, a cuatro factores:
- Las empresas responsables de prestar el servicio público de aseo en los municipios no han implementado las rutas selectivas.
- La desarticulación entre las entidades estatales responsables de fijar las políticas, las normas y de velar por su cumplimiento.
- La baja cultura ciudadana en materia de separación en la fuente, a pesar de la existencia de normas que así lo exigen.
- La precariedad de los sistemas de recolección y clasificación que se hacen de forma manual y basados en un esquema de trabajo informal por parte de los recicladores.
Para mejorar estos indicadores, la compañía ha venido trabajando en tres diferentes frentes y con distintas estrategias:
Promover el consumo de bebidas en envases retornables
- Diseñar envases y empaques con enfoque de ciclo de vida
- Promover el reciclaje de los envases y empaques
- Para conseguir dichos objetivos, la compañía se ha trazado un modelo de sostenibilidad basado en principios fundamentales de compromiso con el planeta, la sociedad, la cadena de valor, el bienestar, la gente y la ética. De esta manera, se ha propuesto una proyección para lograr la meta de aprovechamiento, a 2024, así:
"El PET es 100 % reciclable infinitas veces y hoy en Colombia se recicla menos de la tercera parte de la totalidad de botellas que se consumen"
Y, ¿si cambiamos el foco?
En la actualidad, cerca del 52 % de los empaques comerciales a nivel mundial es fabricado en plástico gracias a las características y bondades que ofrece el material en términos de peso, flexibilidad y rapidez en su manufactura. Aun así, es innegable el impacto que la mala disposición posconsumo está acarreando ambientalmente.
De acuerdo con el más reciente reporte de reciclaje del Banco Mundial, publicado por la organización en septiembre de 2018, América Latina es la región menos comprometida con este objetivo. Según el informe, en 2016 se generaron en el mundo 242 millones de toneladas de desechos plásticos, los que, a su vez, representan el 12 % del total de los desechos sólidos.
Los plásticos ayudan a garantizar la seguridad de los alimentos y a reducir su desperdicio
Y es justo este el punto que debemos focalizar: aumentar la conciencia pública, donde los productores de envases plásticos de un solo uso garanticen que los usuarios finales de sus productos sepan cómo desecharlos adecuadamente.
Por el momento, solo queda esperar a que los entes legislativos decidan en pro de la sociedad colombiana. Importante que se haga buscando motivar la conciencia ciudadana y responsabilidad por parte de los consumidores para separar en la fuente. Así mismo, es importante que los entes gubernamentales sean capaces de consolidar cadenas de reciclaje, así como fortalecerse institucionalmente para el seguimiento y control de la normatividad vigente.