Según la OMS, el consumo diario de fibras alimentarias debe superar los 25 gramos. Las investigaciones de Innova Market Insights indican que los proveedores de ingredientes están mejorando la fortificación de alimentos a medida que gana fuerza la demanda de productos enriquecidos con este ingrediente.

En la actualidad, el uso de fibras alimentarias para la nutrición y el mantenimiento de una buena salud ha sido un tema destacado en varias investigaciones científicas en todo el mundo, especialmente en lo que se refiere a su capacidad de prevenir enfermedades. Sin embargo, en cuanto al consumo, la ingesta de fibras en la mayoría de los países del mundo sigue estando muy por debajo de los niveles recomendados.

Por lo tanto, para llenar este vacío nutricional y aprovechar la tendencia de lo saludable, “cada vez más los proveedores de ingredientes alimenticios están mejorando en el punto de la fortificación de alimentos a medida que gana fuerza la demanda de productos enriquecidos con fibra”, destacó Innova Market Insights.

Beneficios de la ingesta de fibras dietéticas

La microbiota humana alberga microorganismos bacterianos y su distribución no es uniforme a lo largo del tracto digestivo, siendo el colon su mayor reservorio. Un aspecto relevante de la presencia de estos microorganismos es que contribuyen a la nutrición del huésped, extrayendo energía de las fibras dietéticas (que vienen de verduras, cereales, semillas y legumbres), que no se digieren y forman ácidos orgánicos (por ejemplo, lactato, piruvato, succinato), gases (por ejemplo, H2, H2S, CO2 y CH4) y también AGCC (ácidos grasos de cadena corta).

El aumento de la concentración de AGCC, como acetato, propionato y butirato (producidos en mayor abundancia) puede traer efectos beneficiosos al organismo ya que tienen la capacidad de incrementar el volumen de bolo fecal y reducir el tránsito intestinal. Además, son rápidamente absorbidos y oxidados por colonocitos (células del colon), suministrando alrededor del 60 al 70% de las necesidades energéticas de la célula.

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Esto genera la conservación de otros componentes como la glutamina y los aminoácidos, combustibles de los enterocitos (células encargadas de la digestión y absorción de nutrientes). Así, con una mayor ingesta de fibras dietéticas y, en consecuencia, el aumento de la concentración de AGCC, se generan varios efectos fisiológicos beneficiosos.

Suplementos deportivos

La suplementación con fibras ejerce diferentes efectos sobre el sistema inmunológico y puede estar relacionada con la activación de macrófagos, neutrófilos y células “Natural Killer” (NK). El ejercicio físico promueve una mejora en la respuesta del sistema inmunológico. Debido a la nutrición inadecuada y la carga de entrenamiento a la que están sometidos, los deportistas son susceptibles a una reducción de la resistencia inmunológica, siendo más vulnerables a las infecciones oportunistas. Así, la suplementación con fibras en la nutrición deportiva tiene como objetivo obtener los principales beneficios fisiológicos que aporta la ingesta de fibras, a saber:

  • Mejora de la función intestinal
  • Sensación de saciedad
  • Control de los niveles de azúcar en la sangre
  • Reducción de los niveles de colesterol
  • Complementación nutricional
  • Pérdida de peso

Es evidente el papel que tiene la fibra en nuestra dieta y la importancia de tenerla como opción en nuestras formulaciones. Si bien tenemos esta información, sabemos que muchas empresas buscan fibras solo para poder hacer la mención en el empaque de sus productos, ya que sería atractivo para el consumidor. Pero no tienen en cuenta que, además de este atractivo, las fibras son una alternativa importante para otros objetivos de las empresas hoy en día, como la reducción de azúcares, grasas, calorías por ración, etc.

Hoy en el mundo hay una carrera para que las empresas lancen productos con una lista de ingredientes más simplificada y “saludable”, fácil de interpretar por el consumidor y con menos ítems, lo que ya se conoce como etiquetado limpio “CleanLabel”. Como pudimos ver, las fibras encajan perfectamente en esta realidad ya que se incorporan fácilmente a diferentes tipos de productos, como repostería y panificación, bebidas, helados, entre otros.

Escrito por: Guillermo Navarro, gerente de aplicaciones/asistencia técnica en Saporiti