La FAO publicó una guía con las medidas que deben adoptar las compañías procesadoras en las que se presenten contagios con COVID-19.

Se ha convertido en noticia el hecho que en plantas de procesamiento de proteínas en los Estados Unidos se han presentado casos de contagio de COVID-19, a lo cual la industria de ese país ha respondido intensificando las medidas de protección para su personal, incluyendo la instalación de termómetros de temperatura sin contacto.

Lo anterior, ha levantado alarmas en todo el mundo, no solo por comprometer la vida de los trabajadores de la industria, también por lo que puede significar en la disponibilidad futura de los alimentos.

Por lo anterior, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO, publicó una guía de orientación provisional para todos los actores de la cadena alimentaria. En ella se detalla las medidas que deben adoptar las compañías procesadoras para tener seguros a sus trabajadores y garantizar la continuidad de la cadena de producción y suministro.

Según se puede leer en el documento, las compañías productoras tienen la responsabilidad de capacitar al personal sobre el cumplimiento de los programas de prerrequisitos que sustentan un sistema de gestión de la seguridad alimentaria, donde se debe incluir un protocolo para la notificación expedita de enfermedades y, con ello, prevenir la transmisión de COVID-19 al interior de sus instalaciones.

En caso de que se confirme un trabajador infectado, “se deben limpiar todas las superficies con las que este ha entrado en contacto, incluyendo todas las superficies y objetos visiblemente contaminados con fluidos corporales/secreciones respiratorias, y todas las áreas de alto contacto potencialmente contaminadas como baños, manijas de puertas y teléfonos. Para la limpieza deben utilizarse desinfectantes a base de alcohol o desinfectantes de superficie”, resalta la guía.

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Y además agrega: “será necesario notificar a todos los contactos cercanos del empleado infectado para que ellos también puedan tomar medidas para minimizar el riesgo de propagación”.

La entidad recuerda que se ha demostrado que los desinfectantes a base de alcohol (etanol, propan-2-ol, propan-1-ol) reducen significativamente la infecciosidad de los virus envueltos como el virus COVID-19, en concentraciones del 70-80%. Los desinfectantes comunes con ingredientes activos basados en compuestos de amonio cuaternario y cloro también ofrecen propiedades virucidas.

Y así como la Organización Mundial de la Salud, OMS, recomienda que los contactos estén en cuarentena durante 14 días a partir del último punto de exposición al caso confirmado, la FAO exhorta a las compañías productoras a “pedir al personal que haya tenido un contacto estrecho con el empleado infectado que permanezca en su casa durante 14 días a partir de la última vez que tuvo contacto con el caso confirmado y que practique el distanciamiento físico. Si se enferman en cualquier momento dentro de su período de aislamiento de 14 días y dan positivo a COVID-19, se convertirán en un caso confirmado, y deben ser tratados como tal”.

Finalmente, la entidad resalta que las compañías deben diseñar una política de regreso al trabajo para el personal que ha sido infectado y recuperado de COVID-19, siguiendo los lineamientos de la OMS, la cual recomienda que un caso confirmado pueda ser liberado del confinamiento una vez que sus síntomas se resuelvan y se efectúen dos pruebas PCR negativas con un intervalo de al menos 24 horas.

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