Un software llamado Spoonshot que analiza miles de millones de puntos de información, en 22 tipos diferentes de datos, que abarcan más de 950 fuentes de datos de cola larga entregó los resultados de un estudio con el cual espera predecir las tendencias de la industria de alimentos en 2021.

Debido a la gran cantidad de información que interpreta el software, recogida de revistas científicas, comunidades especializadas en alimentos y plataformas de comercio, su creadora Liz Moskow asegura que puede interpretar y predecir tendencias con niveles de inteligencia orgánica.

“Las listas de tendencias anuales, hasta ahora, generalmente solo informaban sobre las tendencias que ya han pasado la etapa emergente inicial y que ya están en los radares principales y de redes sociales. Al aprovechar la tecnología de IA de Spoonshot, los expertos en alimentos, como yo, pueden predecir las tendencias antes de que sucedan “, destacó la experta en marketing culinario.

Según Spoonshot están serán las tendencias para 2021:

El azúcar disminuirá. Con la creciente presión de los consumidores por reducir la cantidad de este endulzante, las compañías empezarán a reemplazarlo por opciones más saludables o a utilizarlo de manera más eficiente en sus productos utilizando una menor cantidad sin disminuir la calidad y sabor del producto.

El garbanzo tomará más protagonismo. Los productos a base de garbanzo empezarán a crecer en el mercado que cada vez más exige alimentos basados en vegetales. “Los panes planos y las costras hechas de harina de garbanzo migrarán de Italia y Francia a los menús estadounidenses y a las secciones de alimentos congelados”, destaca la compañía en un comunicado.

El aceite de oliva extra virgen se llevará más protagonismo por sus beneficios a la salud. Debido a sus comprobadas propiedades para disminuir la hipertensión y su capacidad para prevenir de enfermedades neurodegenerativas el aceite de oliva tomará más relevancia en el mercado y le quitará espacios que había conseguido el aceite de coco.

Los vegetarianos traerán de regreso el algarrobo. Aunque en los setenta este fruto adquirió una fama no muy buena al intentar entrar al mercado como sustituto del chocolate (objetivo que no logró), ahora podría regresar debido a su alto contenido de Hidroxiprolina un aminoácido no esencial constituyente de proteínas que las personas vegetarianas pueden incluir a su dieta para aumentar el colágeno que consumen.

Combinaciones entre dulce y umami aumentarán. La búsqueda de nuevos sabores y combinaciones en restaurantes empezarán a aparecer en un intento de los chefs y cocineros por entregarle una experiencia distinta a los consumidores que ya se ha probado puede dar resultados positivos como pasó con las donas con miel de maple y tocino o los pasteles de manzana con queso cheddar. Por lo que, señala Spoonshot, nuevas experimentos como algas marinas con caramelo o salsa de pescado con azúcar quemada empezarán a entrar a escena.

El aceite de copaiba buscará espacios en el mercado de lo natural y orgánico. Este producto completamente legal extraído del árbol de Copaifera contiene terpenos que interactúan con el sistema endocannabinoide en el cuerpo para supuestamente proporcionar beneficios terapéuticos similares al cannabidiol. Por lo que si se añade de manera moderada a alimentos o elixires el copaiba agregará un sabor y aroma a madera, dulce y propicio para la relajación.

Los alimentos con alta huella de carbón serán consumidos en menor cantidad. La carne y el queso ya no serán de los alimentos más consumidos, en cambio los alimentos locales y de temporada empezarán a ser más relevantes en las dietas de los consumidores en un intento por disminuir la afectación climática que causa producir algunos alimentos.

La moderación en el consumo empezará a crecer. Hasta ahora los consumidores habían elegido productos desde los extremos, o muy grandes, grasosos y perjudiciales para la salud o con porciones muy pequeñas y poca capacidad nutritiva. Ahora las tendencias muestran que en los próximos años las porciones moderadas en tamaño y nutrición serán un estándar.

Productos 50/50. Aunque la entrada de las proteínas vegetales al mercado para sustituir las carnes ha tenido un gran eco, lo que Spoonshot señala es que a futuro se dará es una combinación de ambas y no el cambio total de la una por la otra, por lo que es muy probable que hayan carnes de vaca combinadas con proteína a base de planta o leche diluida con leche de almendras.

Las bebidas con menos volumen de alcohol aumentarán. Las personas no dejarán de tomar bebidas alcohólicas, pero sí habrá una escalada de bebidas menos contenido de alcohol en espacios para socializar como bares, restaurantes, etc.