La experiencia de las grandes empresas siempre serán un referente invaluable para todas las demás. ¿Por qué no prosperó el intento de Kraft Heinz y Unilever de crear la empresa de alimentos más grande del mundo? Aprenda de este caso algunas pautas para realizar sus negociaciones de manera más pertinente.
Lo que parecía que iba a ser un conglomerado de enormes proporciones y la segunda fusión más grande la historia (después de la empresa de telecomunicaciones Vodafone de la compañía Mannesmann por un valor de US$183.000 millones), la propuesta de Kraft Heinz de comprar Unilever fue desestimada dos días después de haber sido anunciada.
Sin embargo, Kraft Heinz también tenía conocimiento que entre más aumentara el costo de la oferta, esta iba a ser menos valiosa para su empresa. Por eso decidió retirarse de la propuesta. Sabía que el precio que pedía la otra compañía para fusionarse cada día iba a ser más alto.
Según el corresponsal experto en economía de la BBC, “Kraft Heinz está controlada por el multimillonario Warren Buffet y por la firma de inversiones brasileña grupo 3G. Esta última tiene una reputación merecida por ocuparse de recortar costos, independientemente de cómo esto afecte los puestos de trabajo o las fábricas.
Asimismo, añadió que Unilever siempre actúa bajo sus estrictas políticas de responsabilidad social corporativa de Unilever, aún si sus ganancias se ven afectadas.
Unilever que es la cuarta empresa de productos de consumo más grande del mundo por el volumen de ventas, consideró a su vez que no veía mérito financiero ni estratégico en la oferta, por lo que tampoco estuvo en posición de realizar un acuerdo amigable, como lo esperaba la otra compañía, que estaba dispuesta a pagar por esta unos US$143.000 millones.
Es así, como dos empresas muy exitosas no pudieron llegar a una negociación exitosa y seguirán compitiendo de manera independiente por el gusto de los consumidores.