Miembros de la Organización Europea de Consumidores (BEUC, por su sigla en inglés) analizaron 76 muestras de papel impreso y cartón utilizado en la industria del empaque, y encontraron sustancias propias de las tintas de impresión que al migrar a los alimentos podrían afectar la salud de los consumidores.

Hay que tener en cuenta que el papel es el segundo material de envasado de alimentos más utilizado. Sin embargo, a diferencia de los plásticos, no existen normas en la Unión Europea que rijan su uso para entrar en contacto con alimentos.

“La mayoría de los consumidores asumen naturalmente que el material en contacto directo con sus alimentos no contiene productos químicos nocivos, pero lamentablemente este no es el caso”, comentó Monique Goyens, directora general de la BEUC.

“Esta nueva prueba se suma a las evidencias encontradas por los grupos de consumidores de toda Europa que revelan que los envases de papel para alimentos pueden no ser tan inocentes como parece. Para proteger la salud de los consumidores, la UE necesita desarrollar reglas estrictas”, añadió Goyens.

¿Qué sustancias se encontraron en el estudio?

Al menos una de cada seis muestras contenía aminas aromáticas primarias, algunas de las cuales se sospecha que causan cáncer.

Asimismo, nueve contenían estos compuestos químicos por encima del límite establecido en el Reglamento de la UE sobre plásticos.

Casi todas las 76 muestras contenían filtros UV y se sospecha que algunos causan cáncer o alteran el sistema hormonal.

Un análisis posterior con 21 de las 76 muestras evidenció que los filtros UV migran a los alimentos por encima de los niveles recomendados en seis productos, incluida una caja de pasas para niños.

Un problema cada vez más apremiante

En general, los resultados de la prueba demuestran que el papel impreso y el cartón utilizado parta embalaje de alimentos pueden contener y liberar productos químicos problemáticos, muchos de los cuales que no han sido evaluados por la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria.

De acuerdo con Goyens, debido a la prohibición de plásticos de un solo uso en toda Europa, la UE debe garantizar que los envases alimentarios fabricados con papel y cartón sean seguros para los consumidores.