La generación de contenido por parte de las marcas ha aumentado a través de las redes sociales, es así que las compañías han interiorizado estrategias para construir su identidad corporativa y visual.

Bertrand Massanes, consejero delegado de la agencia Little Buddha, aseguró para El País de España que se trata de hacer “un lifting: tienes que seguir siendo tú, pero pareciendo diez años más joven. Es un trabajo muy delicado, porque es importante no despistar al cliente. Pero lo fundamental es saber por qué quieres cambiar tu identidad”.

Diferentes agencias consideran que al menos cada cinco años debe ponerse en debate el hecho de cambiar la identidad visual. Massanes agrega que “hay empresas que tienen una identidad acertada y aguantan mejor el paso del tiempo. Todo depende del objetivo”.

Una de las marcas que cambió su imagen recientemente fue Zenú. La marca decidió hacerlo para celebrar sus primeros 60 años en el mercado, conservando sus principales atributos.

La firma colombiana Misty Wells y Zea fue la encargada de llevar a cabo el proyecto. La gerente de esta compañía aseguró a Revista P y M “nosotros sugerimos que aprovechando que se renovarían los empaques de la marca, se podría revitalizar el logo para que fuera más amigable, más cercano y que fuera más alusivo a los alimentos y así se desarrolló”.

Además del logo, los empaques se rediseñaron para destacar la información y los beneficios de cada producto.