Esta disminución en la demanda está dificultando los esfuerzos de Beijing para garantizar un suministro adecuado de carne y los planes de compañías globales para beneficiarse de la escasez. 

Debido al brote de la peste porcina africana, que aqueja al gigante asiático desde 2018, los precios del cerdo en este país se han elevado a niveles record, aumentando la necesidad de importar. Sin embargo, la aparición del coronavirus está interrumpiendo los envíos de carne a China.

Este nuevo virus, originado en la provincia de Wuhan, y que ha causado la muerte de  más de 1.700 personas hasta fecha, mantiene a los consumidores y trabajadores en sus hogares, retrasando las compras en tiendas y restaurantes y la descarga de productos en los puertos.

Esta disminución en la demanda está dificultando los esfuerzos de Beijing para garantizar un suministro adecuado de carne y los planes de compañías globales para beneficiarse de la escasez. 

China ha aumentado las importaciones de carne de Estados Unidos, Europa y Brasil, ya que la peste porcina africana ha matado hasta la mitad de sus cerdos desde agosto de 2018.

Hasta el momento, la carne se envía a China en contenedores refrigerados que deben enchufarse una vez que se descargan para mantener la cadena de frío.

Por su parte, las compañías importadoras normalmente reciben contenedores a medida que llegan, liberando espacio para otros, sin embargo ante el estado de cuarentena en el que hoy se encuentran algunas poblaciones chinas, se ha reportado que algunos puertos chinos no tienen capacidad para recibir más cargamentos, obligando a los productores a vender a otros países.