Debido a que la salud digestiva se ha convertido en una prioridad para los consumidores, la industria ha encontrado una oportunidad para innovar y ofrecer beneficios, atendiendo a estas solicitudes del mercado.
De acuerdo con Mauricio Restrepo, director técnico de la empresa IPF (Ingredientes y Productos Funcionales), la prevalencia de enfermedades asociadas al mal funcionamiento del sistema digestivo (estreñimiento, constipación, colon irritable, intolerancia a la lactosa, cáncer colorrectal) van en aumento y esto se debe principalmente a malas prácticas alimentarias, estrés y, en algunos casos, condiciones genéticas.
Por lo que, según el experto, “es importante que la industria alimentaria ofrezca productos que puedan ayudar de alguna forma a disminuir la incidencia de dolencias, acompañando siempre la oferta con una adecuada educación al consumidor”.
Los probióticos son insumos apropiados para que la industria de alimentos y bebidas aporten de alguna manera al mejoramiento de la salud, estos desempeñan un papel relevante en el equilibrio intestinal.
En su mayoría, estos aditivos son usados en productos lácteos para mejorar los procesos digestivos, pero, según Restrepo, también pueden implementarse en nuevos productos y así llegar de maneras diferentes al consumidor.
“Estos contienen cepas probióticas como Bacillus coagulans, los cuales se diferencian de los Lactobacillus y Bifidobacterium clásicos. Las Bacillus soportan condiciones de horneo, pasteurización y procesos de alta presión de tal forma que puedan incorporarse a otros alimentos diferentes a los lácteos, ampliando así la oferta a consumidores que buscan nuevas alternativas para mejorar su salud digestiva”, concluye.