En su más reciente estudio, ‘The Future of Plant-based Snapshot’, la firma de investigación de mercados NPD Group concluye que la tendencia de consumir alimentos a base de plantas llegó para quedarse, sin que esto signifique el consumidor remplazará por completo las proteínas de origen animal de su dieta.

De acuerdo con el citado estudio, alrededor del 90 % de las personas que compran productos alimenticios fabricados a base de plantas no son vegetarianos ni veganos, lo que señala que los consumidores están en búsqueda de opciones.

“El sabor es el rey cuando se considera ingresar a la categoría de alimentos a base de plantas. Los atributos como la salud y la conveniencia también impulsan el consumo, pero si el perfil del sabor cae por debajo de las expectativas de los consumidores, el producto probablemente tendrá una vida corta”, explicó Darren Seifer, analista de la industria de alimentos y bebidas de NPD.

“El sabor es el rey cuando se considera ingresar a la categoría de alimentos a base de plantas”.

“Ya sea que se esté comercializando una hamburguesa a base de plantas que reproduzca la experiencia de comer carne o una alternativa láctea que tenga el sabor y la textura de la leche, los consumidores están dispuestos a la sustitución de los productos sin sacrificio“, añadió Seifer.

¿Cómo es el consumo de productos plant-based en cada generación?

Los Millennials, nacidos entre 1981 y 1996, son los principales consumidores de alternativas de carne a base de plantas. Este grupo generacional ha adoptado esta alternativa como una forma de disfrutar con sensatez, cuidando su salud a largo plazo y demostrando sus preocupaciones pro los animales.

Por su parte, los pertenecientes a la Generación X, nacidos entre 1965 y 1980, también consumen esta clase de productos y debido a que muchos son padres de los miembros de la Generación Z, nacidos entre 1997 y el presente, criaron a sus hijos con bebidas y alimentos a base de plantas.

Finalmente, los Baby boomers están desacelerando su consumo de proteínas a base de plantas, pero son los principales consumidores de alternativas lácteas a base de plantas.