Aunque no existe una definición exacta para el concepto de “etiqueta limpia”, en general hace referencia a alimentos y bebidas libres de ingredientes artificiales y mínimamente procesados.

Actualmente crece una tendencia entre los consumidores que los anima a conocer y explorar cada vez más las etiquetas de los alimentos que adquieren. Los clientes buscan información limpia, por lo tanto en este artículo le contamos cómo deben adaptarse los fabricantes de panes, galletas y snacks.

Muchos estudios han reforzado el mensaje de que los productos de etiqueta limpia atraen a todos los grupos de consumidores. Uno de cada dos consumidores (entre 18 y 70 años) revisa la lista de ingredientes de los nuevos productos antes de comprarlos  y, en todo el mundo, uno de cada tres afirma que el año pasado  investigó más sobre los ingredientes.

Dado que actualmente los productos con etiqueta limpia se están convirtiendo rápidamente en la “norma”, más que en una rareza, ¿qué pueden hacer los fabricantes para que sus productos de panificación, galletería y snacks se destaquen?

Según el director de Innovación y Conocimiento de Mintel, David Jago, un factor clave para el gasto del consumidor es el sentirse bien: “El bienestar ya no se basa simplemente en querer cuidarse a sí mismo en términos generales, ni tampoco en extremos, como un cambio total de estilo de vida o comprometerse con un régimen estricto. El enfoque holístico y a largo plazo se está convirtiendo en una clave motivadora del comportamiento del consumidor, respaldado por la comodidad, la transparencia y el valor”.

Esto significa que los consumidores desean tomar decisiones éticas y saludables. Por tanto, además de listas de ingredientes comprensibles, quieren que sus productos promuevan una buena salud, ofrezcan un impulso de energía sostenido, sean bajos en azúcar y se creen a partir de fuentes sostenibles, entre otros aspectos.

¿Cómo destacarse entre la multitud?

Para satisfacer estas crecientes demandas de los consumidores, los productores de alimentos y bebidas recurren cada vez más a proveedores de ingredientes funcionales, con el objetivo de diferenciar sus productos y hacer que los consumidores repitan la compra.

Ante esta situación cabe destacar que el 4 % de los consumidores más jóvenes (de entre 18 y 24 años) se muestra preparado para pagar un precio premium por alimentos saludables, por lo que existe una gran oportunidad para los fabricantes, que pueden trabajar con un proveedor de ingredientes funcionales para combinar salud, indulgencia, suministro sostenido de energía y credenciales de etiqueta limpia, de forma atractiva e innovadora.

¿Cómo ponerlo en práctica?

  • Reducción de azúcar: uno de los enfoques clave para los consumidores actuales es reducir la cantidad de azúcar en su dieta para cuidar la salud. Sin embargo, desarrollar productos de panificación y galletería apetecibles, con etiquetas más limpias y bajos en azúcar conlleva muchos desafíos técnicos, incluidos mantener el dulzor, la apariencia, la textura, el color y las propiedades de manejo de la masa.

Actualmente se está progresando en este sentido, por ejemplo, se producen galletas con un 30 % menos de azúcar, reemplazando ese porcentaje de azúcar con fibras prebióticas de la raíz de achicoria. Este reemplazo parcial de azúcar no solo reduce su contenido general en la receta, sino que también ofrece un producto final que respalda la salud digestiva, ayuda a promover el bienestar

  • Reemplazo de las grasas: Los panaderos interesados en producir productos con etiquetas más limpias están buscando alternativas naturales que proporcionen la sensación cremosa requerida y mantengan el gran sabor que normalmente se logra a través de las grasas. El sustituto de la grasa ideal para los productos de etiqueta limpia debería aportar nivel de saciedad, a través de una variedad de características técnicas diferentes, pero ser no OGM (Organismo Genéticamente Manipulado), para que así los consumidores lo califiquen como “natural”.

Existen soluciones de etiqueta limpia disponibles para ayudar a los productores a cumplir con estas altas expectativas y a enfrentarse al desafío, como ser la inulina de raíz de achicoria, el almidón de arroz nativo o ambos ingredientes combinados en cantidades adecuadas.

  • Incorporar almidón de arroz: Investigaciones recientes ha demostrado que el 72% de los encuestados considera el almidón de arroz como “familiar” y el 66 % como “natural”, lo que lo convierte en un ingrediente ideal para las aplicaciones de etiqueta limpia. A diferencia de otros almidones alimentarios comúnmente utilizados en la industria, éste es único por el pequeño tamaño de su gránulo, lo que lo convierte en un almidón perfecto cuando se trata de crear texturas suaves y cremosas.