LA FDA y los CDC publicaron una hoja informativa que proporciona una referencia rápida sobre el uso de mascarillas, respiradores y recubrimientos en la industria alimentaria.

LA FDA y los CDC publicaron una hoja informativa que proporciona una referencia rápida de estos artículos potencialmente usados ​​por los trabajadores del sector.

Evitar contagios al interior de las plantas de alimentos y proteger a los trabajadores de la cadena de suministro es una de las mayores prioridades de las compañías durante la emergencia mundial desatada por el COVID-19.

Y es que el cierre de plantas de procesamiento en los Estados Unidos y España ha levantado alarmas sobre cómo blindar a la industria de América Latina ante la pandemia, y evitar el escenario actual del país norteamericano, donde a la fecha, al menos 24 plantas se han cerrado temporalmente.

Lo cierto es que el uso extendido de protectores faciales parece la medida más obvia, sin embargo, la variedad de estos genera inquietudes en el sector de alimentos y agroindustrial, las cuales giran en torno a qué respiradores, mascarillas desechables, máscaras quirúrgicas o médicas, o cubiertas faciales de tela son las más apropiadas para diversos entornos. 

Para dar claridad al respecto, la Agencia de Medicamentos y Alimentación (FDA, por su sigla en inglés) junto con los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC, por su sigla en inglés) publicó una hoja informativa que proporciona una referencia rápida de estos artículos potencialmente usados ​​por los trabajadores del sector.

Según señala la Agencia, los respiradores N95 y elastoméricos protegen a los usuarios de respirar contaminantes peligrosos en el aire y son ideales para los trabajadores del sector de la alimentación y agricultura.

Le puede interesar: Con escáneres de temperatura de infrarrojos, Tyson busca evitar nuevos contagios en sus plantas

Por su parte, las mascarillas desechables, como las máscaras quirúrgicas o médicas, no son respiradores y no protegen al usuario de respirar pequeñas partículas, gases o productos químicos en el aire. No obstante, la FDA resalta que sí actúan como una barrera protectora para evitar que salpicaduras, aerosoles, gotas grandes o salpicaduras entren en la boca y la nariz del usuario. La calidad protectora de las mascarillas desechables varía según el tipo de material utilizado para hacer su fabricación.

Finalmente, la Agencia advierte que los revestimientos faciales de tela, ya sea proporcionados por el empleador o traídos de casa por el trabajador, no protegen al trabajador que los usa de las exposiciones, sin embargo, usarlos puede ayudar a las personas que, sin saberlo, tienen el virus a transmitirlo a otros.

Cuando no sea factible que los trabajadores usen una única cubierta facial de tela durante todo el turno de trabajo, particularmente si se mojan, ensucian o contaminan visiblemente, la FDA recomienda usar una cubierta facial de tela limpia, o en lo posible, una mascarilla.

Le puede interesar:  Colombia: Protocolo general de bioseguridad para la prevención del COVID-19