La emergencia sanitaria está teniendo un impacto dramático y radical en las economías y los mercados de consumo en todo el mundo. Si bien la caída en la confianza del consumidor y el crecimiento del gasto pueden eventualmente recuperarse, otros impactos serán duraderos ya que la pandemia puede transformar tanto el comportamiento del consumidor como la forma en que las empresas de casi todas las industrias hacen negocios.

En la era del COVID-19, los consumidores y sus comportamientos se caracterizarán por menores ingresos disponibles, estrés y ansiedades sobre el futuro, y preocupaciones primordiales sobre higiene, salud física y bienestar mental. Además de ser más cautelosos y selectivos en sus decisiones de compra, practicarán estilos de vida más económicos y autosuficientes, a medida que se alejen del consumo conspicuo y reevalúen sus necesidades, valores y prioridades. 

Si bien los consumidores reducen sus gastos, los alimentos y las bebidas no alcohólicas serán la única categoría que registrará un crecimiento positivo del gasto en 2020, ya que los bloqueos y el autoaislamiento los impulsaron a acumular existencias.

Por esta razón, se pronostica que el crecimiento del gasto mundial del consumidor caerá un 4,3 % en términos reales año a año en 2020 (por debajo del 2,4 % de crecimiento real en 2019). Dado que el COVID-19 provocará una recesión económica mundial, el ingreso disponible total disminuirá un 3,7 % en términos reales en 2020 durante el año anterior (por debajo del crecimiento real del 2,6 % en 2019) debido a la pérdida de empleos y la inversión deprimida ganancias de ingresos.

Le puede interesar: Expo Pack México regresará en el 2021