La manufactura tradicional no va a desaparecer, sin embargo, las tecnologías digitales cambiarán el piso de producción como hoy se conoce.

Algo que ha dejado la pandemia, de acuerdo con Carlos Mortera, director internacional para Latinoamérica de la Association for Manufacturing Technology (AMT), es que las fábricas tendrán que reinventarse.

En la videoconferencia “Manufactura y comercio de bienes de capital en la nueva normalidad”, organizada por la Asociación Mexicana de Distribuidores de Maquinaria (AMDM), el especialista aseguró que, si bien la manufactura tradicional no va a desaparecer, sí habrá cambios en la manera de producir.

Explicó que la realidad aumentada, la manufactura aditiva, la biología sintética, la robótica avanzada, los cobots, los metamateriales, la inteligencia artificial, el machine learning, la open source, el diseño generativo y la nanotecnología, son algunas de esas tecnologías transformativas que serán tendencia en las fábricas.

“Estas son algunas de esas tecnologías que están cambiando mucho y que cada vez más sus usuarios finales o clientes van a estar solicitando de una manera incremental para incorporarlos a sus procesos”, advirtió.

El directivo dijo que 2019 fue un año excelente para la industria en América Latina, cuando la demanda de maquinaria y equipo ascendió a 5,700 millones de dólares, 53% de los cuales correspondió a México, 42% a Brasil, 3% a Argentina, 1% a Chile y 1% a Colombia, lo que significó un excelente año para la industria.

Aunque este año se espera una baja en la demanda, ya que las ventas de maquinaria y equipo podrían cerrar en USD 2,000 millones sólo en México, Carlos Mortera comentó que el mercado latinoamericano de consumo de bienes de capital es muy importante para los fabricantes asociados a la AMT, por lo que confió en que habrá una recuperación de la demanda.

Según los análisis de la AMT, las economías de América Latina, incluyendo Argentina, Colombia, Brasil, Perú, Ecuador, México y Chile, aunque en diferentes grados van a experimentar una recuperación en ‘V’, como también se proyecta para Estados Unidos.

“Esta crisis del Covid-19 es una oportunidad única a nivel global para que todas las grandes economías vuelvan a evaluar el riesgo y competitividad de sus operaciones y de sus cadenas de suministro, no solamente haciéndolo a través del costo por pieza, sino involucrando el costo logístico, el costo de oportunidad y el costo de inventario”, afirmó y mencionó que esto traerá oportunidades para la región.

Para el caso de México, Carlos Mortera anticipó que habrá oportunidades con la entrada en vigor del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), con la tendencia hacia el reshoring y nearshoring para relocalizar plantas de producción fuera de Asia y por el reacomodo de las cadenas de suministro globales.