Por: Javier Barella, director Regional de Negocios de OSIsoft.

La industria de alimentos y bebidas enfrenta diversos retos en la actualidad, tanto en sus procesos de producción, como en el de distribución. Esos desafíos se acentuaron tras la pandemia, ya que en ese periodo se generó un incremento en la demanda de alimentos, insumos y productos de primera necesidad, lo que aumentó el riesgo de desabasto.

En Latinoamérica, este sector es muy relevante, ya que se trata de una de las principales regiones exportadoras de carne bovina y de aves en el mundo, lo que representa 45% del PIB agrícola de la región, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Por ello, es importante que las empresas de este sector estén atentas a las necesidades de los clientes y utilicen la tecnología para mitigar riesgos y eviten así los estantes vacíos en las tiendas de autoservicio así como bajas en la producción.

¿Cómo lograrlo? La inteligencia operativa juega un rol determinante. Las compañías del sector pueden utilizar herramientas como el análisis de datos y tecnologías como el IIoT (Internet Industrial de las cosas), para recolectar información en tiempo real en todos los pasos del proceso productivo; desde la cosecha hasta las plantas, información específica sobre la maquinaria empleada, los ritmos de producción, predecir averías y monitorear sus equipos de transporte.

Por ejemplo Kellogg’s, dedicada a la producción de cereales, implementó PI System ya que tenía constantes fallas en secaderos de cereal y hornos, esto en una planta ubicada en España. Lo anterior, generaba pérdidas de producto que se convertían en desperdicio.

La empresa instaló sensores de medición de temperatura y, desde PI System, logró monitorear la temperatura en tiempo real de esos equipos. Contar con esos datos permitió al personal de operación anticiparse a errores y averías, reducir los incidentes en un 60% en 5 años, además de que la cantidad de cajas de cereal desechadas por este tipo de fallas descendió en un 73%.

Otro ejemplo es Hershey’s, fabricante de bocadillos de chocolate. La firma instaló sensores e implementó PI System como su infraestructura de datos operativos en su planta de Pensilvania, EU. Ahí, los ingenieros de la firma tienen total visibilidad del proceso de producción en tiempo real, lo que ha generado un incremento en la eficiencia operativa para producir, actualmente, hasta 2.9 millones de Kisses por hora.

La industria de alimentos y bebidas requiere de tecnología para mantener su flujo operativo y evitar la reducción en la producción con el fin de atender la creciente demanda global de dichos productos. También requiere de tecnologías para monitorear por la calidad de sus artículos, un objetivo en el que la automatización de procesos y la adopción de soluciones digitales es fundamental.