Tras una evaluación pedida por la Comisión Europea en marzo de 2020, investigadores anunciaron que el dióxido de titanio no es seguro en alimentos.

El dióxido de titanio (E171) ha sido usado como aditivo por años para dar mejor aspecto a los alimentos. Sin embargo, el Panel de Expertos de la EFSA sobre Aditivos Alimentarios y Aromatizantes (FAF, por su sigla en inglés) concluyó que “ya no puede considerarse seguro”.

Esto se debe a que no han podido excluir los problemas de genotoxicidad, tras el consumo de partículas de dióxido de titanio, pues la absorción de las partículas puede acumularse en el organismo, según explica The Nanodatabase.

Para esto, FAF aplicó la Guía del Comité Científico de la EFSA sobre Nanotecnología de 2018 a la evaluación y encontró que el dióxido de titanio contiene como máximo un 50 % de partículas en el rango nano al que los consumidores pueden estar expuestos.

Así mismo, es de tener en cuenta que el término “nano” se menciona más de 400 veces en la nueva evaluación de seguridad, conforme encontró The Nanodatabase.

Las regulaciones

Pese a que el dióxido de titanio está actualmente autorizado como aditivo alimentario en la Unión Europea (UE), ha estado sujeto a debates desde hace varios años, en los que la Comisión Europea ha estado pidiendo revisión científica.

En el caso de Francia, por ejemplo, solicitaron investigación sobre los efectos biológicos por el uso de nanopartículas. De hecho, el diario The Guardian dice que, según la comisaria de Sanidad de la UE, Stella Kyriakides, la Comisión Europea ha propuesto prohibir su uso, como consecuencia del dictamen de la EFSA.

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Por otro lado, en países como EE. UU. fue aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos, desde 1960, como aditivo para consumo humano, pues no suponía ningún riesgo.

Justamente, en base de datos de The Nanodatabase, hay registrados actualmente 145 productos que contienen dióxido de titanio (nano), de los cuales 15 pertenecen a la categoría “Alimentos y bebidas” y 105 a la categoría “Salud y bienestar”.

De tal manera, la pregunta es ¿qué le espera a este aditivo? Es muy probable que haya muchos más productos en el mercado que contengan dióxido de titanio en la nanoforma, por lo que ahora, está en mano de las legislaciones actuales regular a los fabricantes, según concluyen.

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