El precio del dólar sobrepasó los máximos históricos en el mes de agosto, superó la barrera de $3.000 y se pronostica un máximo de $3.400 en lo que resta del año.

Entre las razones a destacar de este comportamiento están los factores externos como la caída en el precio del petróleo y de las materias primas (commodities) -lo que ha afectado la entrada de dólares al país- además de las expectativas del aumento en los tipos de interés de la Reserva Federal (FED), lo cual ha profundizando la fuga de capitales, y de la desaceleración económica de China.

El precio del dólar está en todo y lo que más preocupa en Colombia, son los efectos que genera en la inflación. Los alimentos están subiendo de precio y los colombianos son los más afectados de la dependencia que por años, ha tenido el país en productos que vienen del exterior, así como insumos importados para las actividades agrícolas y agropecuarias.

Sin embargo, no todos pierden con el alza del dólar. El sector industrial recibe esta devaluación del peso como un “paño de agua tibia”, que alienta la producción nacional y las exportaciones.

Y es que, observando cómo la economía se desacelera, se presentan oportunidades para la industria de alimentos. Gracias a la tasa de cambio, se crean “shocks” en la demanda externa, que abaratan los productos nacionales, favoreciendo la producción de alimentos y bebidas, sector que ha presentado un dinamismo mayor, si se compara con las otras industrias del país desde 2010.

Lo anterior es muestra de oportunidades, pero también de grandes retos, para mejorar la participación del productor y empresario local, a nivel interno y externo.

Se ha hablado de crear cadenas de valor entre proveedores nacionales con insumos propios de la industria colombiana, ya que son más baratos con respecto a los precios a los que venden otros países, permitiendo impulsar la economía desde la oferta, volviéndola más competitiva.

Con respecto a los bienes de capital de la industria, 19% son importados, el Gobierno Nacional mantiene su política de cero arancel para este tipo de bienes, lo que disminuye en el costo de la importación y aumenta la calidad de los alimentos procesados.

A fortalecer el aparato productivo

Por medio de la generación de economías a escala, se puede fortalecer el aparato productivo, favoreciendo el abastecimiento nacional y la demanda de insumos internos entre proveedores locales. Esto permite generar un dinamismo al interior del sector industrial y desincentiva la importación.

Buen momento para alianzas comerciales

Es un momento clave para salir en búsqueda de alianzas comerciales y empresariales en otros países. Aunque si bien la economía global no pasa por un buen momento, con una tasa de cambio favorable, es posible acercarse a economías“saludables”, es decir, con tasas de crecimiento moderadas, para la incursión del portafolio de productos alimenticios que ofrece la industria nacional.

El mercado coreano es uno de los más atractivos, la Unión Europea y finalmente, Estados Unidos, un país que está en recuperación y es un destino en el que siempre se piensa a la hora de invertir por su poder adquisitivo y niveles de consumo.