Con las lecciones del presente y la mirada puesta en el futuro, tres expertos de la industria compartieron sus visiones sobre la transformación que vivirá el sector de alimentos y bebidas durante esta década, que apenas inicia.

Joan Bocanegra coordinador editorial 150x150

Joan Bocanegra – Editor revista IAlimentos

En el marco de nuestra edición virtual de Expo IAlimentos, tuvo lugar el conversatorio Imaginando la industria de alimentos y bebi­das en 2030, el cual sirvió como epílogo de nuestra ya tradicional agenda Innoval, y que, de la mano de tres expertos en diferentes mo­mentos de la cadena de produc­ción, trazó un boceto del sector en la próxima década.

Los panelistas de este conversa­torio fueron: Silvia Vanetti, gerente regional de Insights de Nutrición Humana en Latino América para DSM Nutritionals; Mónica Montes, gerente de Eco­nomía Circular para la región Andina de Tetra Pak; y Óscar Gutiérrez, vicepresidente de Innovación para Ingredion en Suramérica, quienes desde su amplia ex­periencia compartieron por más de una hora sus pers­pectivas sobre la transformación que ya está viviendo el sector, atendiendo el llamada de los consumidores más consencientes y críticos.

UNA MIRADA HACIA ATRÁS

La imaginación en muchos casos no es más que una proyección de lo conocido que se alimenta de sueños y temores, en ocasiones en igual proporción, en otras, dando origen a distopías. De modo, que pareciera imposible mirar hacia el futuro sin entender muy bien nuestro hoy, que será sustento de lo construido en el mañana.

Para Venetti, el presente nutri­cional de América Latina, donde México lidera los índices de obe­sidad en el mundo, han motivado una mayor consciencia sobre la alimentación. “La expectativa de vida también ha cambiado, porque las personas quieren vivir más y mejor. Por otro lado, sabemos que la incidencia de enfermedades de la vida moderna, afectan no solo física, sino mentalmente, como el estrés o la ansiedad han transfor­mado la alimentación en la región”.

Opinión que compartió el Vi­cepresidente de Innovación de Ingredion: “El impacto evidente de la preocupación por la salud, especialmente, en temas de obe­sidad, ha llevado a los países a imponer normas regulatorias. Esta­mos viendo un etiquetado frontal prácticamente en todos nuestros países, lo cual está llevando a las empresas a reformular sus produc­tos para hacerlos más saludables. Por otro lado, el consumidor tam­bién está preocupado por la sus­tentabilidad, haciéndolos menos leales a las marcas, pero con una atención central en la propuesta de valor, no solo nutricional sino con un menor impacto en el medio ambiente”.

Al respecto, Mónica Montes, ge­rente de Economía Circular para la región Andina de Tetra Pak, resaltó tres temas centrales para enten­der la transformación que está su­friendo el sector de la mano de un ‘nuevo’ consumidor: “El primero de ellos, es esa transición que hemos tenido de la eco­nómica lineal a la economía circular; lo segundo, es el papel central que está jugando el desarrollo sostenible para las compañías, no solo en el futuro próximo, tam­bién a mediano y largo plazo. El tercero, determinante para las estrategias de nuestras compañías, es ese consumidor que se vuelve muchísimo más consciente de lo que está consumiendo”.

El mundo que está dejando una pandemia

Nadie pudo imaginar un inicio más abrupto para esta década, con un año pasado por gel antibacterial y un horizonte con mascarillas. Su impacto, tan global y aún no visible del todo, fue un punto de reflexión entre los contertulios.

Para Óscar Gutiérrez, de Ingredion, es evidente que la presencia del COVID-19 está “trayendo algunos temas adversos, por ejemplo, el estrés, la forma en la que nos ejercitamos día a día o cómo nos desplaza­mos a nuestros trabajos, provocando nuevos hábitos y estilos de consumo, obligando a los consumidores a buscar productos más saludables, que les permita tener un mejor balance”.

Lo anterior, según Vanetti, se ha evidenciado en un crecimiento sustancial de suplementos dietarios que están asociados con la inmunidad. “Solamente en América Latina, si tomamos a México, Brasil, Colombia y Argentina, las ventas de suplementos como vitamina C, D y multivitamínicos crecieron en un 200 %. Sin embargo, no debemos olvidar, que las economías de la región han sentido un fuerte impacto, con altos ni­veles de desempleo, lo que va impulsar, por ejemplo, el desarrollo de marcas blancas, que ofrecen un mayor costo-beneficio”.

La conquista del plant-based

El crecimiento de los sustitutos de proteína animal ya estaba siendo evidente antes de la pandemia, sin embargo, su llegada fue un espaldarazo significativo, aunque suene irónico. Uno de los jugadores más im­portantes a nivel mundial es Impossible Foods, quién durante las etapas de confinamientos, pasó de estar en 150 tiendas a más de 5.000, solo en los Estados Unidos.

Según datos de Nielsen, empresas emergentes como Impossible Foods y Beyond Meat experimentaron un aumento del 148,9 % interanual en el período de una semana, que terminó el 13 de junio, y un aumento del 223,3 % interanual en el período de 15 semanas, que finalizó el 13 de junio.

Y aunque en América Latina, el comportamiento distó al del mercado norteamericano, no cabe duda que en los próximos años su presencia será mucho más significativa. “Desde Ingredion realizamos una encuesta en cinco países: Ar­gentina, Colombia, Brasil, Perú y Chile, con 5.500 consumidores, para entender esa percepción o esa disponibilidad a experimentar productos a base de plantas y fue impresionante, porque el 89 % de los encuestados nos dijeron que están dispuestos a experimentar este tipo de productos y el 56 % afirmó que la razón fundamental para aventurarse en esta categoría es porque están pensando tener una dieta más saludable”, destacó Gutiérrez.

A lo anterior, la Gerente regional de Insights de Nutrición Humana en Latino América para DSM Nutri­tionals, agregó: “Se estima que el 10 % de la población en América latina busca una dieta plant-based, que incluye consumidores veganos o vegetarianos, pero si también ha­blamos de los flexitarianos, personas que no eliminan al 100 % el consumo de alguna proteína animal pero que están buscando integrar productos plant-based, el alcance de esta tendencia puede ser aún mayor. Lo anterior ya es evidente, cuando solo en último año, se han lanzado cerca de 450 nuevos productos de esta categoría”.

Para el Vicepresidente de Innovación para Ingredion en Suramérica, el principal desafío que van a tener proveedores y transformadores es encontrar un buen sabor. “El 28 % de los consumidores esperan tener un producto con un buen perfil sensorial y nutricional, similar a los productos animales, y de alcanzarse per­mitirá que no sea un nicho mercado si no que pueda ser realmente de acceso a toda la población”.