Ante las circunstancias particulares que nos impuso la pandemia, el evento más importante para industria de alimentos y bebidas de América Latina se desarrollo en un escenario pasado por laptops y teléfonos inteligentes. Conozca los detalles de los congresos Food Safety y Tecnología y Empaque.

¿Cómo debe ser la nueva realidad?

Esta fue la pregunta nos rondó durante meses, cuando la llegada de la pandemia transformó, y aún lo hace, nuestra cotidianidad. No había duda que teníamos la responsabilidad de trasladar, lo mejor posible, la experiencia de Expo IAlimentos al mundo virtual. Y más allá de nuestra tradicional muestra comercial, un escenario de gran valor para la industria de la región, y que año tras año ha fungido como un espacio ideal para la consecución de negocios entre proveedores y productores, nuestro compromiso de llevar capacitación a los actores de la industria fue nuestra prioridad.

Por eso no existieron dudas sobre la necesidad de trasladar nuestras acostumbradas agendas académicas a un escenario entre laptops y teléfonos inteligentes, donde la conectividad nos permitiera seguir llevando ponentes de primera categoría con los temas más relevantes en medio de la situación actual. Y sí, es innegable, fue la oportunidad precisa para que Expo IAlimentos estuviera en todos los continentes, sin limitaciones físicas, como una bondad irónica que nos ha brindado la pandemia.

Nuestro Congreso Virtual Expo IAlimentos se desarrolló los pasados 6, 7 y 8 de octubre, mediante una transmisión que convocó a más de 2.000 profesionales de la industria de América Latina. Durante el primer día se llevó a cabo el Congreso Food Safety, que inevitablemente tuvo como eje los retos que trajo el COVID19 a la seguridad alimentaria, entregando a los líderes de gestión de la calidad e inocuidad herramientas para sortear sus operaciones en medio de estas condiciones, y máxime cuando la pandemia había logrado ingresar a plantas de Norteamérica y Europa.

Sandra Quesada, ingeniera de alimentos, con máster en Ciencia de Alimentos de la Universidad Laval, en Canadá, fue la encargada de abrir esta edición digital del Congreso Food Safety, donde compartió medidas básicas que se deben tomar al interior de las plantas de procesamiento, no solo con el objetivo de evitar contagios de trabajadores de la industria, también para garantizar la continuidad de los procesos.

Las restricciones globales en aglomeración de personas han hecho que tanto organizadores como expositores se cuestionen, ¿cómo debe ser la nueva realidad?

Quesada hizo un importante énfasis en que las compañías con alta intensidad de personal, como es común en el sector cárnico, por ejemplo, deben hacer un juicioso análisis de riesgo y, de no ser posible implementar el distanciamiento social, se deberán aplicar barreras físicas para protección del personal. A esto se deberán sumar medidas para cambiar el flujo de los colaboradores por las instalaciones de las plantas.

El programa continuó con la ponencia titulada, ‘Tecnologías’ para el monitoreo del aire en áreas de producción de alimentos, impartida por Luis Herinque da Costa, un reconocido autor de artículos referentes a la aplicación de la microbiología rápida en la industria de alimentos, y que en la actualidad se desempeña como gerente de Merck para América Latina, en división de Biomonitoreo para la industria de alimentos y Bebidas. Da Costa hizo una introducción de cómo la evidencia científica ratifica que el COVID-19 se transmite principalmente a través de aerosoles, por lo cual la calidad del aire en el ambiente de una planta y del aire comprimido, utilizado en diferentes procesos, es un factor que los productores de alimentos deben considerar como punto importante de control.

Para lo anterior, el gerente de Merck presentó las dos tecnologías más comunes para el monitoreo de aire, haciendo un especial énfasis en el sistema RSC, el cual permite una suave pero muy eficaz recogida de microorganismos del aire a velocidades de impactación bajas.

La tercera ponencia fue impartida por Mónica Gutiérrez, Global Marketing Lab Consultancy Expert de bioMérieux, quien presentó las ventajas de las metodología Lean Six Sigma, con la cual un laboratorio de microbiología de una compañía de alimentos y bebidas podrá diseñar una hoja de ruta para mejorar los procesos, reducir el desperdicio y mejorar su eficiencia, fundamental en tiempos donde muchos productores han visto picos en su demanda.

El cierre de la jornada estuvo a cargo de Sebastián Fuentes Zolezzi, director técnico de Rentokil Initial para Latinoamérica, en la División Technical, Quality and SHE, quien en una ponencia titulada, ‘La importancia de la Gestión Preventiva de Plagas en tiempos de Covid-19: desafíos y oportunidades en un contexto de pandemia’, presentó cómo la transformación demográfica de América Latina y, por supuesto, la inactividad de las actividades comerciales y económicas a raíz de las medidas tomadas para disminuir la propagación del COVID-19, han tenido un impacto significativo en el comportamiento de las plagas, incluidos roedores.

Para el experto, el actual contexto ha aumentado las probabilidades de infestación, por lo cual las compañías de alimentos y bebidas deben migrar a una gestión preventiva, con una evaluación periódica del riesgo y un control sistemático y ordenado, valiéndose, incluso, de nuevas tecnologías disponibles para el control de plagas.

Entre la economía circular y el etiquetado frontal

El Congreso Tecnología y Empaque, que se llevó a cabo el 8 de octubre, contó con tres ponencias: la primera impartida por la Dra. Laura Flórez. Con el título ‘Selección y diseño de empaques para cierre de ciclo’, la doctora en procesamiento de polímeros y directora editorial de la publicación Tecnología del Plástico, hizo énfasis en la transformación que deben sufrir las compañías productoras de empaques, para que estos puedan reciclarse de forma adecuada.

Según resaltó Flórez, lo anterior demandará cambios en el diseño, especialmente en el mercado de snacks, además de la construcción de empaques monomaterial, ideales para el proceso de reciclaje mecánico, con el cual se obtiene una resina reciclada que puede usarse en la fabricación de nuevos envases, disminuyendo sustancialmente su impacto en el medio ambiente.

Bajo este mismo prisma, Lina Reyes, coordinadora senior de proyectos y especialista para el sector de alimentos y bebidas en Veolia Colombia, lideró la conferencia ‘Valor agregado de la Gestión Integral de Residuos, un reto para las compañías del sector’, y que de hacerlo de manera adecuada, puede tener un importante impacto en la eficiencia de costos, rendimiento y optimización de capital.

Reyes compartió algunos flujos que ha aplicado en empresas de alimentos para obtener una mayor eficiencia en la gestión de residuos, que van desde la clasificación del residuo, pasando por el tratamiento y disposición final del mismo.

El cierre del evento estuvo a cargo de la Dra. Susana Socolovsky, con su ponencia ‘Etiquetado frontal: Cómo están cambiando las reglas de juego en Latinoamérica’. Durante un poco más de 40 minutos, Socolovsky realizó un análisis crítico en la forma en cómo se han estructurado las nuevas reglamentaciones de etiquetado frontal tanto en Chile, Ecuador y, recientemente, en México, advirtiendo que todos pecan en su primicia máxima, de entregarle mayor información al consumidor, pero no necesariamente verás.