Cada empresa, independientemente de su tamaño, podrá hacer uso de las nuevas tecnologías para estar a la vanguardia y adaptarse a la demanda de mercados internacionales y, por supuesto, de los consumidores. A continuación, presentamos tres soluciones tecnológicas que deberá tener en el radar para mantenerse competitivo.

Flexibilización de la producción: creando para todos

Uno de los principales retos que tienen todas las industrias es el de aumentar su capacidad para adaptarse a las cambiantes necesidades de los consumidores, quienes esperan un alto nivel de personalización en los productos que adquieren. Un camino para alcanzar esta flexibilidad es el uso de robots colaborativos o cobots, que, a diferencia de tradicionales: voluminosos, cerrados y peligrosos, son pequeños, livianos y no requieren barreras de seguridad físicas. Se caracterizan por su fácil uso y operación, además de tiempos de programación y configuración bastante cortos. Con hasta siete ejes, estos robots ofrecen una gran precisión y destreza, moviendo cargas de hasta 15 kg.

Más allá del dilema ético y económico, los cobots no se ven afectados por la actividad extenuante y pueden trabajar horas extras con una supervisión mínima. Las tareas repetitivas y manuales se pueden realizar de forma rápida y precisa con su ayuda, ahorrando tiempo y aumentando la eficiencia. Además, la automatización de la línea de producción aumenta la tasa de producción y reduce el costo de mano de obra, lo que aumenta las ganancias y los retornos de las inversiones (ROI).

Esta tecnología puede aplicarse en diversos frentes. En la industria alimentaria, la calidad de los productos y su procesamiento y manipulación son impecables. El agarre de los alimentos ya envasados y su preparación para el transporte es una cuestión de tacto y precisión, criterios que pueden cumplirse fácilmente con los cobots ligeros.

La aplicación de cobots también ha demostrado ser útil en entornos con condiciones climáticas o higiénicas especiales. Trabajan en temperaturas ambientales entre 0 y 50 grados centígrados y funcionan en entornos con poco oxígeno que requerirían equipos complejos para el personal humano. Las máquinas están selladas herméticamente y cuentan con una carcasa exterior lisa que casi no acumula polvo ni depósitos.

Inteligencia Artificial, creando con datos

Según la consultora McKinsey, la industria de alimentos y bebidas tiene un valor cercano a los 100 mil millones de dólares, y se prevé que para 2021 presente un crecimiento del 5 %, un escenario en el que la Inteligencia Artificial (IA) promete jugar un papel central en la transformación del sector en la próxima década.

La IA está impactando desde el primer eslabón, la agroindustria, ayudando a los agricultores con la predicción del clima y así obtener materia prima a un menor costo, lo cual beneficia sustancial a las empresas de procesamiento de alimentos, ayudándoles a ahorrar dinero en la clasificación de un producto.

Igualmente, no cabe duda que la seguridad es una preocupación enorme en el negocio de procesamiento de alimentos. Según un estudio adelantado por la Universidad de Nottingham, la limpieza de equipos representa casi el 30 % de los suministros de energía y agua de una planta de alimentos. Y es que los sistemas de limpieza tradicionales no incluyen sensores, lo cual resulta en un exceso de residuos y partículas en los equipos. Sin embargo, ya se están desarrollando sistemas que utilizan imágenes de fluorescencia óptica y tecnologías de detección ultrasónica que envían datos a un sistema de Machine Learning que ayudará a monitorear los desechos microbianos y las partículas de alimentos en los equipos.

Un escenario donde la IA está ya siendo central es en el desarrollo de productos y formulaciones. Por ejemplo, el gigante de bebidas, Coca-Cola, ha comprado más de 500 marcas y ofrece más de 3.500 tipos de bebidas a sus clientes, lo cual ha obligado a la compañía a cambiar su modelo tradicional para decidir su próxima formulación, que otrora recurría a encuestas y campañas para identificar lo que sus clientes deseaban.

Actualmente, Coca-Cola ha mantenido varias fuentes de productos de autoservicio que permiten a los clientes crear su bebida personalizada al mezclar una variedad de bebidas que ofrece la compañía. Miles de estas fuentes fueron distribuidas en todo Estados Unidos. Usando IA, analizaron e identificaron que la mayoría de los clientes mezclaban refrescos con sabor a cereza con Sprite, datos que motivaron a la compañía para crear un nuevo producto: Cherry Sprite.

En Latinoamérica, la food tech chilena, The Not Company, emplea un sistema de inteligencia artificial de¬nominado Giuseppe, un algoritmo capaz de buscar equivalencias químicas en el mundo vegetal de casi cualquier alimento para recrearlo sin el uso de ingredientes animales. Gracias a este algoritmo desarrollaron inicialmente NotMayo, una mayonesa creada a partir de garbanzos en vez de huevos. Reciamente, la firma lanzó una leche (sin leche de vaca, pero con gusto a esta) y un helado hecho a partir de piña, repollo y arvejas.

El alcance de sus desarrollos llegó hasta una de las principales cadenas de comida rápida del mundo, Burger King, con quien realizó una alianza para lanzar la Rebel Whopper, una hamburguesa plantbased, la cual se encuentra disponible para los comensales chilenos.

5G, una nueva autopista de datos

La quinta generación de comunicaciones móviles, denominada 5G, se considera una de las tecnologías habilitadoras de la Industria 4.0. La nueva era digital representa altas demandas de comunicación inalámbrica en tiempo real que las tecnologías actuales no alcanzan.

Esta tecnología tiene el potencial de irrumpir en casi todas las industrias, pero pocas son tan importantes o tan vitales como la cadena de suministro mundial de alimentos. Para satisfacer las demandas de los consumidores, así como las regulaciones ampliadas para los proveedores por parte del gobierno y las empresas privadas, los proveedores de alimentos deben estar a la vanguardia de la incorporación de esta tecnología en los procesos de la industria.

El 5G se podrá transformar en la autopista por donde navegarán los datos que las industrias deberán empezar a generar en pro de la trazabilidad y la transparencia de la cadena. Este año, la FDA lanzó su plan para una nueva era de seguridad alimentaria más inteligente, una visión del futuro de los alimentos que describe cómo el análisis predictivo, las herramientas tecnológicas y una mayor trazabilidad desempeñarán un papel a medida que la cadena alimentaria se modernice aún más.

Además, la Ley de Modernización de la Seguridad Alimentaria (FMSA) ya ha especificado requisitos concretos para la trazabilidad de los alimentos, y los grandes minoristas como Target y Walmart son proveedores cada vez más exigentes que brindan transparencia en las operaciones.

Con la infraestructura 5G, la implementación de procesos que cumplen con estos esfuerzos se vuelve más sencilla. Por ejemplo, los agricultores se beneficiarán de la capacidad de esta tecnología para implementarse de manera confiable en entornos más rurales, lo que les permitirá compartir datos de sus operaciones en la cadena de suministro. Las instalaciones de procesamiento de alimentos podrán adaptar sus líneas con dispositivos habilitados para IoT que se ejecutan en redes 5G.