El diseño higiénico ha cobrado relevancia tanto para los procesadores de alimentos, como para los fabricantes de equipos.

Por: Sonia Jaimes. Gerente Comercial LATAM Diken International.

En términos de seguridad alimentaria, tan importante como adelantar programas de mantenimiento preventivo, verificar y controlar puntos críticos en proceso y revisar métodos para la higiene en planta, lo es también el cumplimiento de los requisitos de higiene en el diseño y la construcción.

El diseño higiénico está siendo contemplado de manera específica en auditorías de esquemas de gestión de inocuidad reconocidos por la Iniciativa Mundial para la Inocuidad de los Alimentos (GFSI). Existen estándares y/o recomendaciones para el diseño y construcción higiénica de los equipos emitidas por organizaciones que trabajan en su desarrollo y armonización a nivel mundial, dentro de las que cabe destacar a 3-A Sanitary Standards Inc., National Sanitation Foundation (NSF) y European Hygienic Design Group (EHEDG).

Uno de los criterios del diseño higiénico es la limpiabilidad, entendida como la cualidad que tienen las instalaciones y equipos para ser higienizados de manera adecuada y que sus superficies y componentes resistan los productos químicos utilizados para ello. Este enfoque permite además ahorrar tiempo, energía, agua, productos de higiene y facilita el mantenimiento de la planta de proceso.