Para la máxima autoridad de la agremiación cafetera, Roberto Vélez Vallejo, Colombia se sigue posicionando en los mercados de alta calidad, sin embargo, China es aún una oportunidad por conquistar.

1. ¿Qué evaluación hace de su sector en este 2019?

El 2019 ha sido un año muy turbulento, sin embargo, no necesariamente malo. A pesar de que durante el año alcanzamos precios como de $670.000 la carga, que está muy por debajo del esquema de productividad del sector caficultor, lo cierto es que estos se presentaron en momentos en que no había un gran flujo de café en el mercado local. Afortunadamente, las grandes cosechas han salido al mercado cuando los precios rodaron entre 800 y 850 mil pesos. Aunque estos no son niveles muy atractivos para la caficultura, dejan algunas utilidades al productor en volumen.

Desde el punto vista de producción, cerraremos el año entre 13,8 y 14 millones de sacos, completando el quinto año en el que la caficultura colombiana presenta este volumen, un hito histórico y que de no haber cambios climáticos sustanciales, pasará de ser una excepción a ser la norma.

2. ¿Qué proyecciones tienen para 2020?

Es relativamente claro que la institucionalidad ha tenido un marcado interés en el proceso de renovación de la caficultura, con una meta de llegar mínimo al 10 % cada año, con lo cual, en el último lustro, se ha consolidado una capacidad con la que debemos tener una producción que ronde los 14 millones de sacos para 2020.

3. ¿Cuáles son los principales retos y oportunidades que tiene el sector para los próximos años?

El reto sigue siendo darle rentabilidad a la caficultura. Tenemos que seguir trabajando en que el productor y sus costos estén cada vez más afinados, para que al final del periodo terminemos con una ecuación positiva para el caficultor.

4. ¿Qué mercados internacionales son los más atractivos y cuáles son las ventajas competitivas del producto nacional?

Dadas las características de la geografía Colombia, podemos desarrollar cafés excepcionales y de distintos perfiles, que se pueden acoplar a los diferentes paladares. Esto se suma a las buenas practicas de recolección y secado, lo cual no se realiza en todo el mundo.

Colombia se sigue posicionando en los mercados de alta calidad. No es un secreto para nadie que el segmento de cafés especiales es el que está acogiendo con mayor entusiasmo el café nacional, que tiene su mayor expresión en el mercado estadounidense, por eso es el país de destino de casi el 50 % de nuestras exportaciones. Sin embargo, hemos visto con muy buenos ojos un renacer en el hábito de la calidad, gracias, en parte, a la demanda del consumidor europeo por tomar productos diferenciados,
particularmente en el mercado alemán.

Tampoco hay que olvidar el continente asiático, que empieza a convertirse en un demandante de altas calidades, en donde Colombia tiene grandes oportunidades, lo cual ya es una realidad en Japón, pero también Corea sea ha venido sofisticando en el consumo de café, y China, que aunque de manera tímida por falta de apropiación cultural, demanda casi 100.000 sacos.

5. ¿En qué áreas deberá concentrarse la innovación para aumentar la rentabilidad del sector?

Es fundamental disminuir el costo de recolección, lo cual se puede conseguir a través de la utilización de tecnologías como la recolección con mallas y derribadoras selectivas. A esto se le debe sumar la aplicación de las formulaciones de fertilizantes de cenicafé. Igualmente, estamos trabajando fuertemente en la promoción de la calidad del café.

“Dadas las características de la geografía Colombia, podemos desarrollar de cafés excepcionales y de distintos perfiles, que se pueden acoplar a diferentes paladares.”
– Roberto Vélez Vallejo
Gerente General, Federación Nacional de Cafeteros

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