Hacer más eficiente la cadena productiva es uno de los principales retos que tiene la industria cárnica, afirma Óscar Cubillos Pedraza, jefe de planeación y estudios económicos de la principal agremiación ganadera del país.

1. ¿Qué evaluación hace de su sector en este 2019?

El 2019 fue año contradictorio. En materia de producción lechera, la presencia del verano afectó la producción, la cual presentó una disminución del 7 %, y de un 11 % en el acopio. Y aunque la escasez de leche mejoró los precios para los productores, en alrededor de un 8%, este comportamiento no es permanente, ya que es debido a un factor externo: el clima.

De otro lado, el sector, desde 2012, a raíz de la firma de los TLC con Estados Unidos y la Unión Europea, ha estado más abierto al comercio internacional. Este año, los contingentes acordados con estas dos economías se agotaron en los tres primeros meses, cupos sin aranceles, los cuales sumaron 17.000 toneladas de leche, sin embargo, se continuaron realizando importaciones, que para el mes de agosto ya sumaban 50.000 toneladas. De esta forma, el 2019 terminará siendo el año en que se ha importado más leche en toda la historia de Colombia, alcanzando las 65.000 toneladas.

Este año, la tasa de cambio ha sido favorable para que nuestros precios sean más atractivos, pero no podemos depender de lo que esté sucediendo en el entorno internacional.

Esto es preocupante, si se tiene en cuenta que Colombia produce alrededor de 7.257 millones de litros, que le dan la capacidad para abastecerse a sí misma, a lo que se le suma el mercado informal, que tiene un tamaño cercano al 30 % del total de la leche producida.

Por el lado de la carne, el tema viene sensible por la pérdida del estatus sanitario, en octubre del año pasado, lo que generó incertidumbre y cierre de mercados. Aun así, en el primer semestre del año, se exportaron alrededor de 11.000 toneladas de carne. Se espera que el 2019 cierre con exportaciones cercanas a las 20.000 toneladas. Sin embargo, también hay que tener en cuenta, que factores como el contrabando de carne y animales vivos hacia Venezuela y el sacrificio clandestino están afectando fuertemente el sector.

2. ¿Qué proyecciones tienen para 2020?

En primer lugar, reactivar el comercio de carne con una buena dinámica, y recuperar las exportaciones con Rusia, el norte de África y el Medio Oriente, sumado a los mercados del Caribe, Perú, Ecuador, Corea e Indonesia. En el caso de la leche, lo más importante es contener la dinámica importadora, que nos abastezcamos de nuestra producción local y reactivar las exportaciones, las cuales, desde 2009, no han tenido una buena reacción.

3. ¿Cuáles son los principales retos y oportunidades que tiene el sector para los próximos años?

En América Latina quienes desean comprar animales vivos vienen a dos mercados: Brasil y Colombia. Sin embargo, el negocio no son los animales vivos, es el valor agregado, la carne, y por eso debemos tener un horizonte de trabajo dirigido al desarrollo del producto transformado. En el caso del sector lechero, el valor pagado al productor nacional es muy similar al de las mayores potencias del mundo, entre 32 y 33 centavos de dólar por litro, pero también el industrial debe hacer un esfuerzo adicional para mejorar su eficiencia, especialmente en el transporte y cadena de frío.

4. ¿Qué mercados internacionales son los más atractivos y cuáles son las ventajas competitivas del producto nacional?

Los animales de nodillos gordos que producimos en Colombia son de los más baratos del mundo. Otra ventaja comparativa es que tenemos un gran margen en el uso de pastos, y esto le da unas condiciones especiales a nuestra ganadería, que es de pradera. No obstante, aún tenemos que trabajar en fortalecer nuestras ventajas competitivas. Este año, la tasa de cambio ha sido favorable para que nuestros precios sean más atractivos, pero no podemos depender de lo que esté sucediendo en el entorno internacional. Es por eso que debemos hacer un esfuerzo importante para trasladar la ventaja comparativa de nuestros animales a toda la cadena y a la carne transformada.

5. ¿En qué áreas deberá concentrarse la innovación para aumentar la rentabilidad del sector?

Mejorar la genética, que nos permitirá tener un hato más productivo y de mejor calidad. En alimentación, en el que dependemos del clima, y en los últimos años, a raíz del cambio climático, con periodos secos y de lluvias más extensos, lo que favorece o limita la disponibilidad de pastos. En cuanto al tema sanitario, debemos volver a ser un país libre de aftosa, no solo por medio de la vacunación, sino también sin ella, debido a que los mercados demandarán, cada vez más, carne que tenga su origen en producciones más orgánicas, con un menor uso de medicamentos. Finalmente, en las áreas de administración y tecnología, hay muchas soluciones disponibles para adaptarlas al sector colombiano.

IMG 20191113 WA0033“Se espera que el 2019 cierre con exportaciones cercanas a las 20.000 toneladas. Sin embargo, también hay que tener en cuenta, que factores como el contrabando de carne y animales vivos hacia Venezuela y el sacrificio clandestino están afectando fuertemente el sector”.
Óscar Cubillos Pedraza
Jefe de planeación y estudios económicos Fedegan

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