En el último lustro, la oferta de productos en la categoría de aceites es cada vez más amplia, lo que ha despertado una alerta sobre una posible comoditización de este producto.

El 2019 ha sido un año ‘neutro’ para el mercado de grasas y aceites. De acuerdo con la consultora Nielsen, la categoría de aceites comestibles ha mantenido su nivel de ventas por volumen con respecto al año anterior. Sin embargo, las ventas en valor han disminuido por una reducción del precio promedio de los mismos. De esta forma, se estima que el consumo total de estos productos, en Colombia, está alrededor de 1,7 millones de toneladas, de las cuales 1,1 millones corresponden a aceite de palma y el resto principalmente a soya, y en menor proporción a girasol y colza, alcanzando una penetración superior al 98 %.

Frente al mercado regional, la investigadora del comportamiento del consumidor, Kantar Worldpanel, señala que el comprador colombiano tiene una frecuencia de compra de aceites menor, de 4,4 veces al trimestre, frente a las seis veces de sus similares en Latinoamérica.

Lo que sí es evidente es que, desde el último lustro, la oferta de productos en la categoría de aceites es cada vez más amplia, lo que ha despertado una alerta sobre una posible comoditización de este producto, donde las ventas están siendo motivadas por el volumen y el precio, y no por la oferta de valor.

Al respecto, Alianza Team, una de las compañías más representativas de este segmento en América Latina, con presencia en Colombia, Chile y México, considera que la clave para lograr un diferencial es la innovación. “En ocasiones, en esta categoría, el consumidor percibe los productos como iguales e inclina su opción de compra hacia el menor precio. Sin embargo, en Alianza Team buscamos entender las necesidades de nuestros clientes para que a través de la innovación, excelentes ingredientes y última tecnología, podamos ofrecer soluciones relevantes y múltiples alternativas alrededor de productos nutritivos, con buen sabor y prácticos”.

Alianza Team, durante el 2018, lanzó más de 50 productos en Colombia, Chile, y México, dentro de nuevas categorías con las marcas Vidalia, Jappi y Dagusto.

Bajo estas premisas, esta compañía ha reformulado algunos de sus productos, con el objetivo de entregar propuestas de valor que contengan un mayor porcentaje de ingredientes naturales y saludables, lanzando en el 2018 más de 50 nuevos productos en Colombia, Chile y México, dentro de nuevas categorías con las marcas Vidalia, Jappi y Dagusto, además de desarrollar soluciones naturalmente funcionales, como el Aceite Gourmet de coco.

Y aunque este ingrediente es ampliamente conocido, es en los últimos años, cuando su relevancia se ha visto potenciada, logrando un importante espacio no solo en la industria de los aceites, también en diferentes categorías como la de bebidas, snacks, champús y cremas corporales, entre otros.

“Los colombianos están más interesados en comer sano y buscan reconocer los ingredientes en el etiquetado de sus alimentos, por eso es necesario ofrecerles productos con etiquetas limpias y simples que les permitan conocer el contenido nutricional. De esta manera, el comportamiento de propuestas más naturales derivadas de super alimentos como el coco han cobrado mucha relevancia dentro de nuestro portafolio”, agrega Alianza Team.

Dentro de la variada oferta disponible en los retailers del país, el aceite de palma también ha logrado ampliar su presencia en el último año, motivado en parte al trabajo desarrollado desde la Federación Nacional de Cultivadores de Palma, Fedepalma, quienes a través de una contundente estrategia de comunicaciones han buscado posicionar esta agroindustria colombiana a través de historias reales contadas por sus protagonistas, junto a las características y bondades nutricionales del producto, teniendo como hilo conductor que la palma de aceite es Vida.

En la actualidad, “el aceite de palma está presente tanto en los aceites que son 100 % palma, como en la mayoría de los aceites comestibles en cuya etiqueta se menciona mezcla de aceites vegetales. De los primeros, calculamos que las marcas que son 100 % palma tienen entre 5 % y 6 % del mercado total de aceites comestibles, mientras que las mezclas que incluyen palma tienen alrededor de 30 % del mercado, lo que significa que el aceite de palma está presente en más de la tercera parte del mercado, sin incluir las marcas privadas de los supermercados”, afirma María Paula Moreno Realphe, directora de la Unión de Gestión Comercial Estratégica de Fedepalma.

El potencial de crecimiento del aceite de palma está por el orden de las 150.000 toneladas.

No obstante, la oportunidad para este producto es mucho mayor. Según datos de Fedepalma, el potencial de crecimiento para el aceite de palma colombiano está por el orden de 150.000 toneladas, que corresponden a la sustitución de importaciones de aceites vegetales.

Entre la salud y la sostenibilidad

Al igual que en las demás categorías de alimentos y bebidas, el mercado de aceites tiene claro que el consumidor actual está más y mejor informado, en constante búsqueda de su bienestar, adoptando hábitos saludables e inclinándose hacia productos que le brinden estos beneficios. Es por esto que compañías productoras como Alianza Team se encuentran en constante proceso de investigación para mejorar los procesos y productos que desarrollan, reiterando la responsabilidad y compromiso de informar correcta mente al consumidor para resaltar las bondades y beneficios de las grasas en el cuerpo humano.

“Como miembros del Comité de Nutrición de la Asociación Nacional de Industriales ANDI, participamos con aportes del consenso científico construido a través de nuestra red de ciencia para la construcción de planes y proyectos regulatorios de la industria de alimentos en el país. Desde este, también, hemos venido trabajando en temas relacionados con niveles de sodio, contenido de grasas saturadas y grasas trans, etiquetado y rotulado de alimentos, publicidad para población infantil y valores de referencia de macronutrientes”, resalta Alianza Team.

Fedepalma, por su parte, se encuentra liderando talleres para profesionales de la salud, simposios en congresos de salud, y cuenta con un consejo asesor médico que se reúne cada cuatro meses para revisar bibliografías, planear investigaciones y debatir alrededor del aceite de palma y su consumo, esfuerzos que recientemente obtuvieron su fruto con el aval otorgado por la Sociedad Colombiana de Medicina Preventiva y Ortomolecular para el consumo de aceite de palma, en julio pasado.

En la actualidad, alrededor de 25 % de la producción de aceite de palma crudo de Colombia cuenta con algún tipo de certificación de sostenibilidad.

shutterstock 1142765966 scaledLa otra arista que genera cuestionamientos es el referente a la sostenibilidad, en especial en el caso

de la producción de aceite de palma, que se le adjudica, junto a la ganadería, ser uno de los mayores responsables de la deforestación a nivel mundial, algo que la Federación de Cultivadores de Palma no desconoce y que encuentra como una oportunidad para la industria nacional.

“Los mitos alrededor del aceite de palma están relacionados con la deforestación, en su mayoría. Nosotros contamos con estudios al respecto que indican que en Colombia no ha habido necesidad de deforestar, porque el potencial de tierra apta para la agricultura, en el país, supera los 5 millones de hectáreas, según el estudio de la UPRA (2017), y, por otro lado, el estudio hecho en 2016 por Vijay et al, evidencia que el crecimiento de los cultivos de palma ha tenido un impacto de menos de 1 % en deforestación”, resaltó Moreno.

En la actualidad, alrededor de 25 % de la producción de aceite de palma crudo de Colombia cuenta con algún tipo de certificación de sostenibilidad, y, según Fedepalma, la meta es llegar a 2023 con al menos 75 % de la producción certificada.

Pero este tipo de retos no son exclusivos del aceite de palma, los productores de las demás variedades también se encuentran trabajando en la consolidación de una economía circular alrededor del aceite. En el caso de Alianza Team, son parte activa del proyecto Manos verdes, el cual consiste en la recolección de aceite vegetal usado, evitando la contaminación de las fuentes hídricas (1 litro de aceite contamina 1.000 litros de agua). Durante el 2018 se recogieron 923,404 kg de aceite vegetal usado en 75 ciudades de país evitando la posible contaminación de más de mil millones de litros de agua y la emisión de más de 2.200.000 kg de CO2 a la atmósfera.

En el caso del producto, “la marca Gourmet está liderando una iniciativa de aligeramiento de los envases PET, alcanzando una reducción aproximada del 25 % del uso de plástico en sus envases. Esto significa un ahorro aproximado del 30 % de consumo de agua, energía y emisiones de CO2 en la producción de los envases de vidrio. Nuestra meta es expandir esta iniciativa a todos los productos de nuestro portafolio”, subrayó Alianza Team.