En el marco del XI Congreso Innoval, expertos de Estados Unidos, México y Colombia presentaron las claves para responder a las demandas de los consumidores, quienes buscan productos saludables, sostenibles y de fácil consumo.

Nuevas tendencias de consumo se están tomando el mercado. El futuro de la industria de alimentos se está encaminando hacia productos más convenientes que vayan acorde con un estilo de vida hiperconectado y que contribuyan a generar un balance entre la vida cotidiana y el trabajo, que propendan por la salud, la sostenibilidad del planeta y que estén alineados con acciones como los Objetivos de Desarrollo del Milenio, una iniciativa de la Organización de Naciones Unidas (ONU). Así lo afirmó, durante su ponencia, Fabiola de La Portilla, directora de Liderazgo de Pensamiento y Gestión del Conocimiento de Nielsen.

En lo que concierne a productos convenientes, afirmó que los consumidores en este momento quieren productos que ya estén preparados o que sean fáciles de preparar. “El 57 % de las personas en Latinoamérica ya no cuentan con el tiempo disponible para preparar sus alimentos en casa, entonces buscan soluciones convenientes para reemplazar las comidas o asisten a restaurantes de comida rápida”, agregó.

También, quieren alimentos que les ayuden a enfrentar la compleja crisis de salud que los envuelve y que tiene que ver con la obesidad o las enfermedades crónicas, producto de una mala alimentación. “En la Región, el 56 % de las personas sufren de obesidad y el 58 % tiene un nivel alto de colesterol. Es por eso, que ahora buscan alimentos que contengan bajos niveles de azúcar, que sean frescos, que no tengan ingredientes artificiales, que les permita bajar de peso, a la vez que no dañe su rutina de ejercicio”, establece  Fabiola de la Portilla.

De esta manera, los consumidores se volvieron más exigentes con lo que ingieren y quieren tener más información sobre ello:

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Algunas compañías ya están respondiendo a estas demandas, logrando posicionarse en el mercado global. Un ejemplo de ello es JUST Inc., una empresa estadounidense, con sede en San Francisco, que produce alimentos de origen vegetal, y que ha alcanzado su mayor popularidad con el suplemento de huevo JustEgg. Hernán Jaramillo, vicepresidente de desarrollo de negocios de JUST Inc., contó la experiencia y el desarrollo de este producto en la primera ponencia de Innoval, donde la transformación del frijol mungo en un producto que se ve y sabe como huevo impresionó a los asistentes, y dio muestra de cómo hacer exitoso un modelo a partir del desarrollo de productos a base de plantas y/o legumbres.

Otra compañía, parte del ecosistema de Silicon Valley, es Clara Foods, quien está cambiando el paradigma de la industria alimentaria con su desarrollo de claras de huevo sin gallina, a partir de un proceso de fermentación avanzado. El CEO de esta compañía, Arturo Elizondo, compartió con los asistentes los alcances que pueden tener esta clase de desarrollos en un mercado que alcanza los 8 billones de dólares.

En Colombia, la industria, en alianza con la academia, está trabajando en la elaboración de productos funcionales que utilizan procesos de nano encapsulación, microencapsulación y micro fluidización con el fin de preservar los alimentos y hacerlos más inocuos.

El aceite de palma es un ejemplo de ello. A este le han aplicado la nano encapsulación que ayuda a la reducción de las enfermedades no transmisibles, a la vez que mejora la solubilidad del alimento, mejora su estabilidad química e incrementa la bioaccesibilidad. Tal como lo indicó María Ximena Quintanilla, profesora de la Universidad de la Sabana e investigadora senior de Colciencias en su ponencia “Innovación en alimentos funcionales, retos para la industria colombiana”. Así mismo, se pueden observar investigaciones con probióticos o con el suero de la leche.

La agenda la cerró el Taller: Cómo percibimos la innovación, ideas con sentido, impartido por Juan Vilches, fundador de Food Innovation Studio, quien a través de la realidad virtual dio cátedra de cómo el desarrollo de productos debe ir más allá de los ingredientes sino que deben contribuir a la construcción de un contexto y unas sensaciones.