Las aplicaciones de blockchain prometen agregar eficiencia y aumentar la transparencia de la industria alimentaria, sin embargo, su desarrollo e implementación aún presentan limitaciones.

En los principales minoristas hasta las compañías más representativas productoras de alimentos y bebidas, el objetivo de implementar una metodología eficaz para la trazabilidad de sus productos ha sido una inquietud permanente, aunque de difícil solución debido a la escasa inversión en tecnologías digitales. Ante este reto, las promesas que entrega el, cada vez más popular, blockchain ha despertado el interés de todos los actores de la cadena.

Si bien la popularidad de esta tecnología se ha alcanzado a través de las criptomonedas, donde tuvo lugar su primera aplicación de la mano de Satoshi Nakamoto, en 2008, en la última década, los sectores de aplicación se han diversificado, abriendo un mundo de posibilidades para distintos sectores productivos.

En el mundo de los alimentos se utiliza el almacenamiento de información para capturar cada uno de los eventos que por los que pasan los alimentos desde el momento en que se siembra o se produce el ingrediente

Y aunque las definiciones y las configuraciones varían, las tecnologías de cadena de bloques pueden definirse en términos generales como libros de contabilidad distribuidos en los que los datos, después de ser ingresados, se registran de manera inmutable a través de nodos descentralizados y cifrados.

Así lo manifiesta Martín Hagelstrom, líder de Blockchain para IBM América Latina. “Esta tecnología surgió a partir de las criptomonedas hace 10 años, pero hace 5 años se empezó a utilizar para otro tipo de casos de uso. Normalmente se utiliza para procesos entre distintas organizaciones donde pueden existir fraudes o donde la trazabilidad es fundamental, gracias a que permite transaccionar de forma más segura a muchos participantes, los cuales pueden ser, por ejemplo, un grupo de empresas de una cadena de suministro”. Por su parte, Diego Quiroz, gerente de soluciones de SAP, resalta que a diferencia de la tecnología que se emplea en la minería de criptomonedas, donde participan millones de personas suministrando información, “en el mundo de los alimentos se utiliza el almacenamiento de información para capturar cada uno de los eventos que por los que pasan los alimentos desde el momento en que se siembra o se produce el ingrediente”.

La estructura general de la arquitectura blockchain tiene similitudes clave con las cadenas de suministro de alimentos: mantenimiento de registros dependiente del tiempo; traspaso inmutable de material; y una estructura de intercambio ordenada. Debido a que el mantenimiento de registros se distribuye, ha despertado el interés de los socios de la cadena de suministro descendente para facilitar la recopilación de datos y el hospedaje ascendente (es decir, recolectores y productores).

Y aunque tecnologías y soluciones de trazabilidad han existido en el mercado desde hace décadas, dos componentes hacen que el blockchain sea particularmente atractivo para las empresas de alimentos: el registro en el tiempo y la descentralización, esta última fundamental para unir a socios dispares de la cadena. “Hasta ahora estábamos acostumbrados a sistemas de trazabilidad que tenían un dueño, que podía venir del retail y que obligaba a sus proveedores a emplearlo, con un formato en particular, y estos deben adaptarse a formatos totalmente distintos, además dejan de ser dueños de sus datos. Lo que permite el blockchain es armar una red y poner a los distintos actores de la industria a colaborar en una única red y eso es una característica importante”, destacó Hagelstrom. Y agregó, “una vez que la transacción o un dato se inscribe en esta red no puede ser eliminado o modificado y esto es bien importante para dar confianza”.

El potencial del blockchain debe sumarse a otras tecnologías que sí permiten validar la información, por ejemplo el IoT y la sensórica

Sin embargo, uno de los reparos comunes frente a esta tecnología es la veracidad de la información suministrada y distribuida, debido, especialmente, a que no soluciona la intervención humana en estos procesos y permite que un jugador fraudulento (o simplemente mal informado) ingrese información incorrecta. Ante esto, Quiroz considera que “el potencial del blockchain debe sumarse a otras tecnologías que sí permiten validar la información, por ejemplo el Internet de las Cosas (IoT por su sigla en inglés) y la sensórica”.

Carrefour implementó la cadena de bloques en 20 productos para que los usuarios conozcan mayor información sobre cómo fueron elaborados

Aplicaciones preliminares

Si bien las aplicaciones empresariales para blockchain aún están en las primeras etapas, en la actualidad hay mayor inversión y desarrollo, esbozando un horizonte alentador. IBM Food Trust, por ejemplo, una iniciativa en la que participan compañías como Walmart, Alibaba, Nestle y Carrefour, utilizan la tecnología blockchain para crear visibilidad y responsabilidad en la cadena de suministro de alimentos mediante la conexión de productores, procesadores, distribuidores y minoristas a través de un registro autorizado, permanente y compartido de datos del sistema alimentario.

“Lo relevante de esta red es que no solamente tiene estos participantes sino que cada vez se están sumando proveedores de sus cadenas de suministro y se va generando un efecto de red muy grande”, afirmó Hagelstrom. Recientemente, Sustainable Shrimp Partnership (SSP) anunció que integrará la aplicación de cadenas de bloques IBM Food Trust para añadir trazabilidad a los camarones ecuatorianos durante todo su proceso de cultivo, transporte y venta.

Por su parte, la firma de productos marinos más grande de América del Norte, Bumble Bee Foods, lanzó una plataforma blockchain para la trazabilidad de los productos del mar sobre la base del servicio SAP Cloud Platform Blockchain, una plataforma que puede monitorear la cadena de suministro de atún de aleta amarilla desde Indonesia hasta los clientes finales.