La FAO publicó una guía que detalla las alternativas que tienen las compañías para mantener el distanciamiento físico al interior de las plantas.

Una de las medidas básicas que han implementado los gobiernos del mundo para impedir la propagación del COVID-19 es el distanciamiento social. Sin embargo, las industrias de primera necesidad han tenido que operar, incluso al doble de su capacidad, lo que ha obligado a las compañías del sector de alimentos y bebidas a extender sus jornadas y ampliar su personal para responder a la demanda.

Sin embargo, también es imperativo mantener a todos los trabajadores de las cadenas de producción y suministro de alimentos sanos y seguros, a la vez que se consolida la confianza y la seguridad de los consumidores.

Con este objetivo, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO, publicó una guía de orientación provisional para todos los actores de la cadena alimentaria. En ella se detalla las alternativas que tienen las compañías procesadoras para mantener el distanciamiento físico al interior de las plantas.

Y aunque la Organización Mundial de la Salud ha enfatizado que es necesario implementar como mínimo un metro de distancia entre los trabajadores, al interior de muchas plantas cumplir con esta directriz es todo un reto.

Ante esto, la entidad recomienda realizar las siguientes medidas prácticas para adherirse a la orientación sobre el distanciamiento físico en el entorno de la elaboración de alimentos:

  • Escalonar las estaciones de trabajo a ambos lados de las líneas de procesamiento para que los trabajadores de la alimentación no estén enfrentados.

 

  • Proporcionar equipo de protección personal (EPP), como mascarillas, redes para el pelo, guantes desechables, monos limpios y zapatos de trabajo antideslizantes para el personal. El uso de EPP sería rutinario en áreas de alto riesgo de los locales de comida que producen alimentos listos para comer y cocinados. Cuando el personal está vestido con EPP es posible reducir la distancia entre los trabajadores.

 

  • Espaciar las estaciones de trabajo, lo que puede requerir la reducción de la velocidad de las líneas de producción.

 

  • Limitar el número de personal en un área de preparación de alimentos en un momento dado.

 

  • Organizar al personal en grupos o equipos de trabajo para facilitar la reducción de la interacción entre los grupos.

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