En lugar de desechar toda la ropa y las mascarillas, se está explorando la alternativa de desinfección con plasma. Las primeras pruebas son promisorias.

Plasmatreat de Steinhagen, en Alemania, planea involucrarse más en la industria de la desinfección proporcionando soluciones para desinfectar la ropa protectora durante la actual crisis de coronavirus.

La Cruz Roja Bávara ya está desplegando un prototipo de estación de limpieza, mientras que otra está siendo sometida a pruebas clínicas en el Hospital Universitario de la Universidad Técnica de Múnich. La Universidad de Yale en los Estados Unidos también ha expresado interés en el sistema.

La idea es que estas estaciones puedan proporcionar un método seguro y confiable para desinfectar la ropa protectora de un solo uso. Esto significa que los artículos desechables se pueden usar nuevamente. Durante la pandemia mundial actual, las máscaras y trajes protectores son escasos: con el proceso de desinfección por plasma, las máscaras faciales usadas previamente pueden desinfectarse rápidamente y con poco esfuerzo y luego volver a usarse.

Lea también: 5 medidas para garantizar la seguridad alimentaria en una planta

El plasma se genera cuando el aire y el alto voltaje se unen, por ejemplo, cuando los rayos parpadean durante una tormenta. Los rayos consisten en plasma puro, una materia gaseosa.

Un rayo de esperanza en la actual crisis es que el plasma resulta, entre otras cosas, un excelente desinfectante cuando se combina con un proceso especial. El plasma mata a los microbios altamente resistentes y multirresistentes, de acuerdo con los resultados de años de investigación realizada en el laboratorio de microbiología del Centro de Tecnología de Plasmatreat.

“Si ahora podemos usar plasma con éxito en la crisis del coronavirus será un enorme impulso para nuestra investigación y, en última instancia, podría acelerar el proceso de aprobación pendiente. Porque todavía nos encontramos en una zona gris. Sabemos que nuestro proceso funciona y nosotros tener pruebas suficientes, pero aún no se ha aprobado. ¡Este proceso de aprobación lleva un tiempo increíblemente largo!”, explica el CEO de Plasmatreat Christian Buske. “Y en este momento, no podemos darnos el lujo de esperar”, agrega reflexivamente.

Resultados actuales

La primera estación de desinfección por plasma ya está en uso en Baviera. Plasmatreat ha trabajado en estrecha colaboración con la Cruz Roja Bávara durante varios años. La Cruz Roja Bávara tiene experiencia en socorro en casos de desastre y exploró nuevos métodos de desinfección durante la crisis del Ébola.

Los métodos de desinfección convencionales son muy limitados cuando se trata de combatir un virus como el Ébola o el COVID-19 (los problemas con el transporte y la reposición, la vida útil limitada, no aplicable en todas partes, a menudo involucran poderosos agentes químicos que dañan los textiles). El plasma es una opción mucho más adecuada, ya que proporciona una solución ecológica y de bajos insumos.

Hasta el momento, se han construido tres estaciones de desinfección por plasma y están listas para ser desplegadas; podría entrar en producción de inmediato. Buske y sus colegas saben que existe la necesidad de esta solución; se les recuerda casi a diario: “Recibimos numerosas llamadas y solicitudes de ayuda de médicos y hospitales y también de particulares y empresas. Las máscaras faciales son escasas, por lo que una solución es desinfectarlas”, expresa Buske.

Plasmatreat lleva mucho tiempo trabajando en soluciones innovadoras de desinfección. El agua del grifo se puede enriquecer con plasma para crear un desinfectante ingeniosamente simple.

El Centro de Tecnología Plasmatreat ha estado ejecutando series de pruebas durante varios años en este campo también. Para Buske y su equipo, la visión de la compañía se ha convertido en realidad: ” el plasma nos ayuda a combinar innovación y sostenibilidad y hacer del mundo un lugar más seguro”.

También le puede interesar: ¿Mascarillas, respiradores o recubrimientos? Qué usar en las plantas durante la pandemia