Esta solución descompone los plásticos en sus bloques de construcción originales, lo que les permite ser reciclados repetidamente sin perder calidad.

Uno de los problemas con los métodos actuales de reciclaje de plástico es que terminan en polímeros de menor calidad con peores propiedades que los originales. Esto significa que las botellas para bebidas no pueden simplemente reciclarse en el mismo insumo continuamente, sino que se utilizan para otros productos de menor calidad, como tuberías de agua, bancos de parque y conos de tráfico.

Por esta razón, los científicos de las universidades de Bath y Birmingham han desarrollado una nueva forma de reciclaje químico, la cual se basa en convertir los plásticos en sus moléculas químicas constituyentes, de modo que puedan usarse para fabricar plásticos nuevos de la misma calidad que el original, empleando temperaturas más bajas y catalizadores más ecológicos que los procedimientos anteriores.

Este nuevo sistema se ha implementado en materia prima como PLA a base de plantas, fabricado a partir de almidón o desechos de cultivos en lugar de productos petroquímicos, y se utiliza en envases de alimentos “biodegradables” y cubiertos y tazas desechables. De igual manera se han realizado pruebas en el reciclaje de PET, que comúnmente se utiliza para botellas de bebidas.

Hasta ahora, la tecnología solo se ha demostrado a pequeña escala, sin embargo, los colaboradores de la Universidad de Birmingham ahora están trabajando para ampliar el sistema para producir mayores cantidades de productos químicos de partida.

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