La compañía Air Protein anunció que desarrolló la primera carne a base de elementos presentes en el aire, un producto que, además, responde a las demandas de sostenibilidad.

Libre de pesticidas, herbicidas, hormonas o antibióticos, Air Protein, una compañía que, inspirada en los conceptos de ciclo cerrado de carbono de la NASA, ha logrado desarrollar una tecnología para producir alimentos a base de aire.

A diferencia de los procesos de producción de carne tradicional —en los que se requieren meses de cría de los animales—, Air Protein asegura que con su tecnología se puede cultivar carne a base de dióxido de carbono en cuestión de días. Un proyecto que inició gracias a la idea creada por los astronautas, quienes necesitaban tener una tecnología para cultivar alimentos durante viajes largos.

De acuerdo con la empresa, el proceso de este análogo de carne es similar a hacer yogurt. Comienza con un cultivo para fermentación, luego se combina elementos del aire (como dióxido de carbono, oxígeno y nitrógeno), junto con agua y nutrientes minerales, para resultar en una proteína rica en todos los aminoácidos esenciales.

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En el proceso de creación patentado por Air Protein se usa energía renovable, por lo que se reduce la emisión de gases de efecto invernadero. Además, no necesita de condiciones climáticas determinadas, ni de una gran cantidad de espacio para su cultivo, ni recursos como el agua (condiciones que son un imperativo en la cría convencional de animales).

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, con el fin de asegurar los alimentos para 10 mil personas para 2050, los agricultores necesitarán aumentar la producción de alimentos en un 70 % con solo un aumento del 5 % de la tierra. Entonces ¿qué están haciendo los productores?

“El mundo está adoptando la carne a base de plantas y creemos que la carne a base de aire es la próxima evolución del movimiento alimentario producido de manera sostenible, que servirá como una de las soluciones para alimentar a una población en crecimiento, sin ejercer presión sobre los recursos naturales”, afirmó la CEO de Air Protein, Dra. Lisa Dyson.

La tecnología desarrollada es potencial para la mayoría de los tipos de carne (res, pollo o cerdo), al utilizar una combinación de presión, temperatura y técnicas culinarias, para generar diferentes texturas y sabores: “esta flexibilidad puede generar un suministro de alimentos más resistente y seguro”, concluye Dyson.

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