Como parte de los esfuerzos para evitar que empleados potencialmente infectados con COVID-19 contagien a otros trabajadores, Tyson adquirió 150 escáneres de temperatura de infrarrojos para algunas de sus instalaciones.

Según detalló la compañía, estos equipos se encuentran instalados en las  plantas de cerdo en Iowa e Indiana, y de pollo en Arkansas y Georgia. Posteriormente, Tyson espera instalar, al menos un escáner, en cada una de sus plantas de procesamiento.

“Este es un escáner de temperatura sin contacto, por lo que es perfecto para los miembros de nuestro equipo, ya que todo lo que necesitan hacer es caminar por la zona del detector. No interrumpe su rutina, y es más rápido que usar los termómetros portátiles”, afirma Tyson en un comunicado.

La compañía aclaró que esta no es la única medida tomada, ya que es bien sabido el virus puede estar en personas asintomáticas, sin embargo esta sí “es la tecnología más segura y sin contacto para verificar la temperatura”.

“Desde finales de febrero, limitamos los viajes de negocios y capacitamos a miembros de nuestro equipo sobre el COVID-19 a través de señalización digital, videos y otras comunicaciones. También alentamos a los miembros del equipo enfermos a quedarse en casa, e incrementamos los esfuerzos de saneamiento y desinfección en nuestras instalaciones. Adicionalmente, estamos utilizando termómetros temporales para medir la temperatura de cada miembro del equipo en cada instalación antes de ingresar al lugar de trabajo”, resaltó Tom Brower,  vicepresidente senior de salud y seguridad de Tyson.