En tiempos de la emergencia sanitaria por COVID-19, se ha detectado un aumento en el consumo de productos envasados, los cuales transmiten un mayor grado de seguridad al consumidor. Por ello, seleccionar un sistema de envasado que garantice la seguridad y la vida útil del alimento es crucial.

Hay varios factores que influyen en la vida útil de un alimento, entre los que se incluyen las características de la materia prima, la composición y estructura del alimento, así como su proceso de fabricación.

Estos son cinco factores que debe tomar en cuenta para el diseño y la fabricación de empaques para alimentos:

  1. La velocidad y el grado de deterioro de un alimento y, por tanto, las reacciones que tienen lugar en el mismo durante su almacenamiento dependen de muchos factores tanto inherentes a las características del alimento como factores externos.
  2. La proliferación de microorganismos alterantes de los alimentos provocando un detrimento de la calidad sensorial o visual.
  3. La temperatura es uno de los factores más importantes que afectan a la vida útil de un alimento. Por ejemplo, la congelación puede provocar la formación de cristales, lo que puede producir daños importantes, como deshidratación y cambios en la textura, entre otros, en productos tales como frutas y hortalizas o carnes y pescados. Por el contrario, el incremento de temperatura puede provocar la fusión de grasas, desestabilizar emulsiones, etc. Además, generalmente incrementa la velocidad de las reacciones químicas, lo que da como resultado un deterioro más rápido del alimento.
  4. La migración de humedad ambiental puede afectar significativamente a las características físicas, especialmente cuando el alimento tiene una baja o alta humedad.
  5. La luz acelera los procesos de oxidación, lo cual es de especial importancia en productos con alto contenido en grasas susceptibles de enranciamiento o en alimentos con pigmentos susceptibles de oxidación (principalmente pigmentos naturales).

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