Un estudio en la Universidad de Antioquia demostró que la envoltura del fríjol contiene propiedades funcionales para la fabricación de harina, empaques comestibles y más usos en diferentes industrias.

Al momento de consumir fríjol, era normal separar el grano de la envoltura y desechar este último, ya que, se pensaba, no aportaba ningún tipo de beneficio. Sin embargo, una estudiante de la Universidad de Antioquia ha descubierto que en la cáscara del fríjol existen múltiples propiedades que pueden ser usadas en distintos campos de la cadena de producción en la industria alimenticia.

El hallazgo se da en la búsqueda de Marcela Martínez, estudiante de Ingeniería de Alimentos, por aprovechar las materias primas benéficas ocultas en estos residuos, darles un valor agregado, reducir el impacto ambiental y los costos por la disposición de los mismos.

Una de las múltiples propiedades encontradas fue la harina de vaina de fríjol cargamanto como provisión para la industria de alimentos. La planta, en aras de proteger y conservar su fruto, desarrolla mecanismos de defensa en su envoltura que las convierte en una mina de nutrientes como antioxidantes y fibra. Añadir estos nutrientes en productos consumibles permitiría una alimentación más nutritiva.

Las propiedades

Se ha encontrado que la harina extraída de la cáscara del fríjol tiene más capacidad de retención de agua y aceite que la tradicional harina de trigo, por lo que no es descabellado pensar en futuros reemplazos parciales para la harina de trigo en busca de disminuir costos.

Por otro lado, la nueva harina de la cáscara de esta popular leguminosa tiene más fibra, antioxidantes, poca grasa y menos carbohidratos si se compara con la tradicional harina de trigo. Además, no contiene gluten. 

Adicionalmente, se encontró que las proteínas, la grasa y la humedad en la vaina de la harina de frijol sirven para encontrar propiedades que la hacen útil para la elaboración de productos de maquillaje y farmacéuticos, los antioxidantes encontrados en la vaina, por ejemplo, podrían extraerse para uso o con fines cosméticos.

“Este es un aspecto de estudio de interés nutricional. El producto tiene un alto potencial de antioxidantes que además se pueden extraer para usarlos en la industria alimentaria, con fines cosméticos o farmacéuticos”, manifestó Marcela Martínez

También, el doctor en Tecnología y Calidad de los Alimentos, José del Carmen Contreras Calderón señaló que los antioxidantes son materias primas muy apetecidas por sus múltiples beneficios, entre ellos que ayuda a prevenir enfermedades de tipo:

  • degenerativas
  • cardiovasculares
  • infartos
  • Tumores cancerosos

A pesar de que en Colombia ya existe un ley que busca disminuir el desperdicio en los diferentes tipos de residuo (Ley 1990 de 2019), aún es mucho el camino que queda por recorrer con el fin de lograr un manejo de desechos orgánicos más sostenibles, sin mencionar las propiedades o nutrientes que faltan por encontrar y que se están botando a la basura.