Lista de prioridades, áreas de la empresa y orden de acciones a tomar para asegurar la adaptabilidad a la nueva normalidad, según McKinsey.

La nueva normalidad exige que las empresas se adapten rápidamente a un entorno caracterizado por cadenas de suministro inestables, cambios abruptos en la demanda y un entorno macroeconómico adverso. Conozca cuáles son las áreas críticas que debe transformar y cuáles son las medidas que su empresa debe tomar para asegurar la adaptabilidad del negocio y salir un paso adelante de sus competidores cuando empiece la recuperación.

“Invertir en la transformación digital es un tema de supervivencia y un juego de velocidad”, advirtió Bruno Juanes, director de Innovación de Deloitte, en entrevista a Reportero Industrial a principio de año. Hoy estas palabras toman aún mayor relevancia, para este punto del año, las empresas que han sobrevivido  a la crisis tienen a parte de su fuerza laboral en teletrabajo, han implementado líneas de comercio electrónico e incluso transformado su modelo de negocio de B2B a B2C.

Aunque estas medidas fueron salvavidas en medio de la tormenta, es necesario implementar una hoja de ruta más estructurada para adaptar las operaciones y la gestión del negocio para los próximos meses. En este sentido, recientemente McKinsey publicó un informe que incluye el siguiente plan a 90 días, en cuatro ejes de acción, para la transformación digital de cualquier organización:      

Reenfocar y acelerar las inversiones digitales en respuesta a las necesidades cambiantes de los clientes

Mes 1: Alinear a la empresa hacia las nuevas prioridades digitales. 

  • Solicite a los líderes de la empresa una radiografía de cómo han cambiado las necesidades y los comportamientos de los clientes más importantes de la compañía. 
  • Analice y compare sus canales digitales con los de la competencia.
  • Consolide esta información en un nuevo plan de trabajo para ejecutar en los próximos 30 días. Este plan debe contemplar la medición continua del rendimiento de los canales digitales para ir adaptando el modelo a medida que se va aprendiento.  

Mes 2: Implementar canales digitales que estén a la par o sean mejores que los de la competencia.

  • Solicite a sus directores digitales o directores de información (CIO) la creación de equipos ágiles para ejecutar las prioridades más urgentes.

Mes 3: Lanzar nuevas ofertas o canales digitales.

Usar nuevos datos e inteligencia artificial para mejorar las operaciones

Mes 1: Evaluar el rendimiento del modelo que apoya la toma de decisiones críticas.

  • Valide los modelos (de pronóstico y planificación) que guían las decisiones operativas de la empresa.  El director de análisis debe movilizar un esfuerzo para inventariar modelos centrales que respalden las operaciones comerciales y trabajar con los líderes para priorizarlos en función de su impacto operativo y su eficacia. Esta evaluación es urgente y debe completarse lo más rápido posible. Básicamente, definirá un programa de soluciones inmediatas que el equipo de datos y análisis puede emprender trabajando de la mano con otros líderes de la empresa. 

Mes 2: Recalibrar o reconstruir modelos. 

  • Realice esta tarea teniendo en cuenta que debe replantear los sistemas que utilizan series de tiempo, precios del petróleo o datos macroeconómicos para la toma de acciones. 

Mes 3: Desarrollar nuevos conjuntos de datos y modelos para optimizar el  rendimiento.

  • Reevalúe los datos. 
  • Los CEO y demás líderes deben solicitar a sus equipos de datos y análisis el desarrollo de modelos que incorporen nuevos conjuntos de datos y técnicas de modelado más adecuadas para entornos que cambian rápidamente.

Modernizar selectivamente las capacidades tecnológicas para aumentar la velocidad de desarrollo

Mes 1: Solicite a su CIO la creación de un plan que reajuste la estructura de costos de TI según los nuevos niveles de demanda y que tenga una estructura de costos variable. Evalúe el riesgo cibernético.   

Mes 2: Modernice sus tecnologías de forma selectiva. 

  • La mayoría de las compañías no tendrán el ancho de banda de administración y los recursos para asumir una modernización a gran escala en los próximos 12 a 18 meses. Su CIO debe centrar sus esfuerzos en adquirir, configurar o mejorar una plataforma de datos basada en la nube y equipar grupos ágiles con entrega de software automatizada, de este modo pueden duplicar, o incluso triplicar, la velocidad de desarrollo a corto plazo.
  • Inicie los esfuerzos internos apropiados para capacitar y preparar equipos para operar en el nuevo entorno digital. 

Mes 3: Fortalezca su equipo de talentos tecnológicos con el objetivo de acelerar la capacidad digital de toda la organización. Estos pasos prepararán a la empresa para una modernización más sustancial cuando llegue la recuperación. Finalmente, continúe prestando atención a la ciberseguridad, gran parte del trabajo de TI llevado a cabo durante la crisis de COVID-19 puede generar nuevos riesgos cibernéticos.

Optimizar la agilidad de las operaciones

Mes 1: Evaluar dónde se necesita mayor velocidad en la organización y en qué áreas los modelos de trabajo remoto podrían impulsar la productividad.

  • Identifique las áreas del negocio donde se necesita mayor  velocidad de ejecución y cree planes para que los proyectos digitales las respalden. De forma paralela, evalúe dónde los modelos de trabajo remoto podrían liberar beneficios de productividad. Estas dos ópticas establecen el plan para cambios específicos en el modelo operativo.

Mes 2: Implementar nuevos modelos aprovechando la agilidad y los modelos remotos.

  • Diseñe nuevas metodologías o modelos de trabajo teniendo en cuenta el nivel de personal, la combinación de experiencia, gobernanza y los procedimientos operativos.

 Mes 3: Organización de habilidades para un mundo digital acelerado. en el tercer mes, implementa y operacionaliza los nuevos diseños. Sabemos por experiencia que tres meses son suficientes para implementar y escalar una fábrica digital. También hemos visto bancos, compañías farmacéuticas y compañías de seguros cambiar las fuerzas de campo completas a un modelo remoto en unas pocas semanas.

La ejecución exitosa de este plan de trabajo propuesto de forma conjunta por Aamer Baig, Bryce Hall, Paul Jenkins, Eric Lamarre y Brian McCarthy, de McKinsey, le brindará las herramientas propicias para retomar el funcionamiento de sus operaciones a la velocidad que exige el entorno. Recuerde que el mensaje principal de los expertos en esta nueva realidad es “no tema a equivocarse, identifique rápidamente los errores y aprenda sobre la marcha”.