El Public Strawberry Breeding Program, de la Universidad de California, lanzó cinco nuevas variedades de fresas — Moxie, Royal Royce, Valiant, Victor y Warrior— que ayudarán a los agricultores a controlar enfermedades y costos, así como a producir frutas más grandes y robustas utilizando menos agua, fertilizantes y pesticidas. Dos de las nuevas variedades podrían aumentar los rendimientos en casi un 30 %.

“Estas nuevas fresas son intrínsecamente diferentes de las que reemplazan”, dijo Steve Knapp, profesor y director del programa. “Después de más de tres años de pruebas, estamos viendo rendimientos más altos, mayor resistencia a enfermedades y mejor calidad después de la cosecha”, añadió.

Cabe anotar que las nuevas fresas también beneficiarán a los consumidores. “El precio y la calidad mejoran cuando los agricultores tienen acceso a variedades que favorecen el cultivo de mejores fresas de una manera más rentable“, dijo Dave Murray, agricultor y socio de Andrew & Williamson Fresh Produce.

Asimismo, cada variedad fue diseñada para comportarse mejor bajo ciertos parámetros. Moxie, Royal Royce y Valiant funcionarán bien durante los largos y cálidos días de verano, y Victor y Warrior se criarán mejor en climas más fríos.

Las cinco nuevas variedades serán menos susceptibles a ciertas enfermedades, incluidas la marchitez por Fusarium o por Verticillium, y las afecciones derivadas de la Macrophomina.

Finalmente, una de las características más resaltables de las variedades Moxie y Royal Royce es la reducción de estolones durante la cosecha. De acuerdo con el programa, esta cualidad podría ahorrarles a los agricultores hasta USD $ 5.000 por acre, en costos de mano de obra.

Los estolones son útiles cuando se propagan las fresas, pero los agricultores tienen que recortarlos continuamente durante la temporada de crecimiento para ayudar a las plantas a conservar energía para producir frutas de calidad.

El camino recorrido por el Public Strawberry Breeding Program

Desde su inicio, en la década de 1930, el Programa ha desarrollado más de 60 variedades patentadas y convirtió las fresas en un cultivo fértil durante todo el año. Además, aumentó el rendimiento de la fresa de aproximadamente seis toneladas por acre en la década de 1950 a más de 30 toneladas por acre hasta la fecha.