Un estudio publicado en el 2015 por el Journal of Consumer Research concluyó que el color es el factor de influencia más poderoso que el sabor. Al mismo tiempo, los consumidores cada vez quieren el color en los alimentos y bebidas que provenga de fuentes naturales.

Teniendo en cuenta que 2015 ha sido testigo de una serie de empresas y marcas que anunciaron su intención de cambiar a colorantes naturales, el interés es más alto que nunca. Muchos de sus clientes, incluso aquellos que han trabajado con colores naturales en el pasado, tenían varias preguntas. Hay algunas ideas erróneas que escuchamos con bastante frecuencia. La siguiente es una lista de las más comunes.

Mito 1. Tiene que sacrificar el tono vibrante: esto no es del todo cierto, pero está sobrevalorado. La realidad es que para la mayoría de aplicaciones, ahora pueden lograr tonos vivos y muy brillantes. La fuente de esta percepción son ejemplos frecuentes de productos alimenticios en Europa que carecen de los mismos colores vivos que son la norma en Norte y Sur América.

Mito 2. Se debe esperar variabilidad del tono: no hay ninguna razón para que los procesadores de alimentos soporten la variabilidad al utilizar colores naturales. La estandarización es una parte del proceso de producción del color natural y medidas de control de calidad garantizan la consistencia.

Mito 3. El mal sabor es un problema común: esta es un área donde se han logrado avances significativos en los últimos años. Es cierto que muchas fuentes de colores naturales tienen el potencial para impartir fuera de notas en ciertas aplicaciones. Sin embargo, las nuevas tecnologías de filtración y purificación pueden eliminar sabores no deseados de las fuentes de colores botánicos.

Mito 4. Colorantes naturales son menos estables: esta percepción es bastante común, pero no es del todo exacto. Por ejemplo, en uno de sus estudios de estabilidad a largo plazo en los chocolates de bandeja, los colores naturales realmente se mantuvieron mejor que sus contrapartes sintéticas. Por supuesto, hay ejemplos donde los colores naturales demuestran una pobre estabilidad. La cúrcuma, por ejemplo, no se sostiene bien a la luz.

Mito 5. Colores naturales son caros: se trata de un supuesto de hecho si uno está comparando colores sintéticos vs. naturales. Sin embargo, recordando que el color es al menos tan importante como el sabor cuando se trata de determinar la preferencia del consumidor, los colores naturales no son necesariamente costosos. Más bien, el color sintético es excepcionalmente eficaz.