A pesar de las ventajas del uso de la Inteligencia Artificial en la industria de alimentos, una nueva investigación aborda el tema de los riesgos que se pueden derivar por el uso de estas tecnologías.

A pesar de los grandes avances que hay en el campo de la Inteligencia Artificial (IA) para la industria de alimentos, un nuevo análisis de riesgos, publicado por la revista Nature Machine Intelligence, advierte que el uso futuro de la Inteligencia Artificial en la agricultura conlleva riesgos potenciales sustanciales para las granjas, los agricultores y la seguridad alimentaria que no se conocen bien y se subestiman.

A pesar de que la IA promete ser una solución para mejorar el manejo de cultivos y la productividad agrícola, es importante que estas nuevas tecnologías sean probadas adecuadamente en entornos experimentales para garantizar que sean seguras y estén protegidas contra fallas accidentales, consecuencias no deseadas y ataques cibernéticos, afirman los autores del estudio.

La IA en la agricultura podría mejorar la gestión de cultivos y la productividad agrícola a través de la determinación del fenotipo de las plantas, el diagnóstico rápido de enfermedades, la aplicación eficiente de agroquímicos y la asistencia a los productores con asesoramiento agronómico relevante para la ubicación. Sin embargo, existen riesgos relacionados con la confiabilidad y la relevancia de los datos agrícolas, las consecuencias socio-ecológicas no deseadas que resultan de los modelos de Machine Learning (ML) optimizados para los rendimientos, y preocupaciones de seguridad y protección asociadas con la implementación de plataformas ML a gran escala.

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En un escenario asociado con fallas accidentales, los autores sugieren que un sistema de IA programado solo para brindar el mejor rendimiento de cultivo a corto plazo podría ignorar las consecuencias ambientales para lograrlo, lo que llevaría al uso excesivo de fertilizantes y la erosión del suelo a largo plazo. La aplicación excesiva de pesticidas en busca de altos rendimientos podría envenenar los ecosistemas, mientras que la aplicación excesiva de fertilizante nitrogenado contaminaría el suelo y las vías fluviales circundantes. Los autores del estudio sugieren involucrar a ecólogos aplicados en el proceso de diseño de tecnología para garantizar que se eviten estos escenarios.

Por otro lado, el uso de la IA puede generar situaciones de desigualdad con los productores de menor escala. Es sabido que actualmente ag-bots y maquinaria avanzada, como drones y sensores, ya se utilizan para recopilar información sobre los cultivos y apoyar la toma de decisiones de los agricultores: detección de enfermedades o riego insuficiente.  

A pesar de lo anterior, la investigación resalta que los productores a pequeña escala que cultivan la mayoría de las granjas en todo el mundo pueden quedar excluidos de los beneficios relacionados con la IA. La marginación, las bajas tasas de penetración de Internet y la brecha digital pueden impedir que los pequeños agricultores utilicen tecnologías avanzadas, lo que amplía las diferencias entre los agricultores comerciales y los de subsistencia.

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Otro de los riesgos que mencionan en el análisis es sobre los atacantes cibernéticos que pueden causar interrupciones en las granjas comerciales que utilizan IA, envenenando conjuntos de datos o cerrando rociadores, drones autónomos y cosechadoras robóticas. Para protegerse contra esto, sugieren que los ‘hackers de sombrero blanco’ ayuden a las empresas a descubrir cualquier falla de seguridad durante la fase de desarrollo, para que los sistemas puedan protegerse contra piratas informáticos reales.

Con un estimado de dos mil millones de personas afectadas por la inseguridad alimentaria, incluidos unos 690 millones desnutridos y 340 millones de niños que sufren deficiencias de micronutrientes, las tecnologías de Inteligencia Artificial y la agricultura de precisión prometen beneficios sustanciales para la seguridad alimentaria y nutricional ante el cambio climático y una población mundial en crecimiento, pero los expertos recomiendan tener en cuenta estos riesgos para evitar mayores problemas a futuro.