Tres temas como la normatividad, las instituciones de vigilancia y la relación con el Gobierno hacen parte de las preocupaciones de la líder gremial y que manifestó en entrevista con Revista IAlimentos con Carolina Lorduy, Directora Ejecutiva de la Cámara de la Industria de Alimentos de la Andi.

Mujeres como Sol Beatriz Arango en la Compañía Nacional de Chocolates, Olga Baños que durante años lideró la fábrica de especias y comestibles El Rey o Mónica Contreras en Pepsico Alimentos hacen parte de la cuota femenina en la industria de alimentos. Hoy Carolina Lorduy, Directora Ejecutiva de la Cámara de la Industria de Alimentos de la Andi es quien está a la cabeza de las empresas del sector. Tres temas como la normatividad, las instituciones de vigilancia y la relación con el Gobierno hacen parte de las preocupaciones de la líder gremial y que manifestó en entrevista con Revista IAlimentos. IAlimentos: ¿Cuál ha sido el comportamiento del sector este año Carolina Lorduy: El sector sigue recuperándose a pesar de las consecuencias de la ola invernal y de la crisis a nivel global. Sin embargo, los precios a nivel mundial vienen estabilizándose e incluso han cedido un poco. A nivel nacional la industria hizo lo posible por no incrementar los precios a los consumidores a pesar de que con el invierno las materias primas aumentaron de precio, la industria soportó bastante estos meses y llegó a crecimientos alrededor del 6 por ciento tanto en ventas, en producción total un 5.6 por ciento como en producción nacional. IA: ¿Cuál es la mayor queja que tiene la industria en estos momentos CL: La falta de una visión de cadena. Cuando se hacen reglamentaciones y políticas públicas se legisla para determinados eslabones de la cadena. Todos sabemos que la agricultura es un sector protegido y nosotros no estamos en desacuerdo con ello, lo que sucede es que la protección no puede ir en detrimento del resto de la cadena y menguar la capacidad de Colombia para seguir desarrollando su industria, la innovación e invertir en el país para seguir produciendo bienes de valor agregado a pesar de que esta es una de las industrias más innovadoras. Sin embargo, ese fraccionamiento ha hecho que no se logre la competitividad y que no logremos consolidar unas cadenas donde todos ganemos y exportemos productos de alto valor agregado, que el consumidor paga con gusto. IA: ¿Cómo es la relación de la industria con el Gobierno CL: Es muy buena. En el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo tenemos unos interlocutores que entienden las necesidades que les presentamos y la problemática. Tenemos en el Ministerio de Agricultura un interlocutor que a pesar de que en teoría somos parte de su grupo de interés porque este ministerio está a cargo de las cadenas productivas. Aunque allí hay un error en la concepción que tenemos de la agroindustria y es que tenemos fraccionada la mente pensando que el ministerio de comercio se ocupa de la industria y el ministerio de agricultura de los campesinos que siembran. IA: ¿Entonces cómo es en realidad la relación con el Ministro de Agricultura que es quien está a la cabeza de todos estos procesos CL: La relación es amable, es cordial con los funcionarios del Ministerio. Con el Ministro hemos hablado un par de ocasiones, le hemos escrito muchas veces, para nosotros es un interlocutor natural. Desde luego no sentimos que el Ministerio se haya apropiado de su papel; así como todos los sectores de la economía tienen en alguna entidad del Gobierno un doliente, nosotros no sentimos que el Ministerio de Agricultura se haya apropiado de ese papel que tiene frente a la industria como sí lo hace con otros eslabones. IA: ¿Y qué dice el Presidente Juan Manuel Santos cuando se le presenta un panorama como este CL: El Presidente entiende perfectamente este tema. Estuvimos precisamente en un Acuerdo de la Prosperidad hace unas semanas que se dedicó a un programa de Transformación Productiva y que es para nosotros supremamente importante. El Presidente estuvo atento a los mayores obstáculos y retos que se le presentaron, porque aquí no estamos hablando realmente de ser de clase mundial sino de ser competitivos y en la mayoría de las cadenas agroindustriales el tema del acceso a las materias primas en condiciones de precios competitivos fue una constante y el Presidente preguntó bastante sobre el tema y le quedó claro. IA: ¿Por qué tanta preocupación CL: Como industria de alimentos creemos que al país se le está haciendo tarde para mirar la seguridad alimentaria y nutricional. Entrando en terrenos de alta política es un tema de soberanía nacional, porque en el futuro va a haber un incremento importante en la demanda de alimentos cada vez más dosificados. Lo segundo: las tierras cultivables se irán reduciendo por efecto del hombre por factores climáticos. Mayor demanda y menores terrenos cultivables es probable y aquí la industria y las autoridades como la FAO están previendo que hacia el año 2050 probablemente el mundo vaya a sufrir de una escasez de alimentos, en ese escenario los países deben pensar desde ya cómo van a garantizar la seguridad alimentaria, pero aún si eso no ocurriera cada vez va a ser mayor la demanda de materias primas, la demanda de alimentos en el mundo y quien está en capacidad de asegurar que esos alimentos lleguen a todos los rincones con todos los nutrientes es la industria de alimentos. IA: ¿Entonces cuál es la propuesta de la industria CL: Queremos hacer un foro con las autoridades más importantes en materia de alimentación y analizar cuál es el verdadero papel de la industria de alimentos en la seguridad alimentaria y nutricional y en la soberanía de los países. Algunos países ya han tomado acciones en dos sentidos: uno en las políticas públicas del sector agrícola y tienen en cuenta a todas las cadenas agroindustriales y todas las necesidades nutricionales de la población para incentivar aquellos cultivos que se necesitan para su producción industrial o consumo directo, teniendo en cuenta que tanto las cultura como las costumbres como las deficiencias nutricionales y así establecen sus políticas agrícolas bajo el esquema de la demanda. Por otro lado las políticas industriales y las comerciales se han concentrado por la competitividad y la innovación en las industrias, incentivar el desarrollo de las industrias agroalimentarias con los productos de la naturaleza pero además adicionar nutrientes que la población necesita y facilitar la innovación, conservación y garantizar la inocuidad. IA: ¿Y cuál es el panorama en Colombia CL: En Colombia no podemos seguir haciendo estas políticas bajo el esquema de oferta y ver luego a quién le vendemos los productos y además tenemos que asegurar una diversidad de productos. Tenemos déficit de productos que son esenciales para la nutrición, que desde luego son esenciales para la industria y aun así mantenemos altos aranceles sobre esos productos. No incentivamos su siembra y tenemos altos aranceles, entonces son dos cosas absolutamente paradójicas y además por otro lado decía, cuáles son las políticas que todos países que ya se han dado cuenta que este es un tema de soberanía y seguridad nacional, por un lado decía las políticas agroindustriales. IA: ¿Pero cómo puede llegar el país a tener tantos avances cuando los involucrados están por diferentes caminos CL: No es tan rápido pero sí tenemos que apurarnos, la innovación sí está siendo una prioridad de este Gobierno y esa es una locomotora y se están dando recursos, el tema está en la regulación. Tenemos una regulación que no favorece la innovación, porque en nuestro sector existen una serie de normas, por ejemplo, en donde más podemos innovar es en alimentos funcionales y esa regulación es en algunos casos tan confusa que las empresas les da temor invertir grandes cantidades de dinero. IA: ¿En este sentido cómo es la relación y qué expectativas tiene la industria con el INVIMA, ahora con nuevo Subdirector en Alimentos CL: Tiene todas las expectativas porque es la entidad que le da la competitividad en el soporte técnico a la industria. Con el nuevo subdirector, César Jáuregui, nos hemos reunido varias veces y con la labor que venía desempeñando la anterior subdirectora (Laura Pasculli) en materia de avanzar con la entidad técnica venía muy bien. Vemos en el nuevo Subdirector una persona pragmática que tiene una gran visión de competitividad, obviamente eso no le corresponde a la institución, pero las condiciones sanitarias tienen mucho soporte en la competitividad del sector. Jáuregui está dispuesto y le vemos toda la intención y capacidad de hacerlo a convertir esa subdirección de alimentos en una subdirección ágil, con gente capacitada, muy técnica y que cumpla con su tarea. IA: ¿Qué sugerencias le ha hecho la industria al Gobierno frente al INVIMA CL: Nosotros hemos manifestado al Gobierno la necesidad de una institución independiente, no dependiente. Las entidades de vigilancia deberían ser entidades autónomas, con unos directores y subdirectores con un periodo fijo para ejercer su cargo, eso les da la independencia necesaria y con un personal muy capacitado. IA: ¿Se rumora que el INVIMA sería trasladado al Ministerio de Agricultura, qué tan bueno sería eso para la industria CL: Hubo un rumor en el sentido de que muchas de las funciones del INVIMA iban a ser trasladadas. Si hubiese una política integral y el Ministerio de Agricultura se ocupara realmente de las cadenas, tendría alguna lógica que la entidad fuera adscrita a ese ministerio, pero eso no es así, entonces en los escenarios que son el segundo mejor, porque el primer mejor es que sea una entidad independiente. IA. ¿Se ha notado el cambio Céspedes a Cajigas en la Dirección General del INVIMA CL: Son dos estilos distintos, la doctora Cajigas es más pragmática en el desarrollo de las cosas, pero el INVIMA tiene desde la anterior administración el dilema de estar en una reestructuración que lleva tres años y que no han podido concretar, que incluya además la capacitación e incorporación de un número importante de funcionarios, sobre todo para las regiones. Ellos (Cajigas y Jáuregui) están trabajando sobre una futura reestructuración que todavía no llega y que dificulta la labor de cualquier persona. IA: Pero bueno, esta reestructuración afecta a la industria en temas como la seguridad de los alimentos CL: Claro, eso lo que hace es que los pocos funcionarios que tiene el INVIMA vigilen a las grandes empresas, que son las que cumplen con todas las especificaciones sanitarias y lo hacen porque no pueden darse el lujo de hacer algo distinto. Entonces los pocos funcionarios los dedica a esas industrias mientras que los informales e ilegales se quedan sin vigilancia y ese es el problema que las entidades tengan tan poca capacidad de acción. IA: ¿Cuáles son los retos de la industria para el 2012 CL: En primer lugar lograr que la regulación y la institucionalidad le permitan ser un sector competitivo. Nosotros hemos venido abriendo nuestros mercados y en materia agroindustrial los hemos abierto, notablemente en todos los tratados, ya vimos lo que pasó en la Unión Europea, con Estados Unidos si entra en vigencia pronto también tendremos una gran apertura en materia agrícola, con Mercosur, los que estamos negociando ahora con Turquía, Corea, con los países de EFTA, hay una gran apertura en materia agrícola, en especial de productos terminados. Desde luego hay muchos productos protegidos en la producción primaria, pero los terminados tienden a estar abiertos y en la reforma arancelaria de noviembre 2010 y febrero de 2011 los productos finales agroindustriales en su mayoría pasaron los que estaban del 20 por ciento de arancel al 15 por ciento. Entonces, esta industria tiene el gran reto de lograr un entorno y un marco regulatorio e institucional que le permita ser competitiva.