Los ingredientes funcionales cobran cada día un protagonismo en la industria de alimentos, como resultado de la demanda del consumidor, preocupado cada vez más por su nutrición, salud y bienestar.

La industria colombiana busca seguir las tendencias globales, ajustándose a los nuevos lineamientos de la legislación, innovando en productos que puedan ofrecer beneficios al consumidor y que a su vez, puedan ser declarados en las etiquetas y en las publicidades. Los ingredientes funcionales cobran cada día un protagonismo en la industria de alimentos, como resultado de la demanda del consumidor, preocupado cada vez más por su nutrición, salud y bienestar. Estos son mezclas, fracciones o extractos estandarizados y caracterizados, por lo general de origen natural, que contienen el compuesto bioactivo (posee actividad biológica en el organismo humano), que pueden estar naturalmente o ser adicionados, para proporcionar efectos deseables sobre el organismo. Los que se encuentran en los productos hoy, están orientados a la salud digestiva, cardiovascular, salud mental y el estrés. Expectativas para los ingredientes funcionales Compañías innovadoras en ingredientes funcionales están buscando alternativas que permitan a la industria de alimentos usar nuevos bioactivos estables, que hagan sinergias con las diferentes matrices, garantizando su biodisponibilidad sin que se vean afectados los aportes nutricionales ni la calidad sensorial de los productos. Recientes investigaciones han encontrado en los polifenoles de uva otras propiedades adicionales, como son: acción antiinflamatoria, bloqueo del proceso carcinogénico, frena el envejecimiento celular que produce enfermedades degenerativas como el Parkinson o el Alzheimer. Otro ingrediente mundialmente reconocido es la L- carnitina, que promueve la disminución del acido láctico, producido y acumulado por el cuerpo durante el ejercicio provocando cansancio y menor rendimiento en los deportistas. Adicionalmente ésta ayuda en el metabolismo de las grasas y en la pérdida de peso, además de reducir niveles de azúcar en la sangre y la presión arterial. Están incursionando nuevos ingredientes derivados de algunas de las llamadas “superfruits”, algunas de estas incluyen: Acai (contiene 10 veces más oxidantes que las uvas rojas y entre 10 a 30 veces más las antocianinas del vino tinto), Mangostino (propiedades anti-inflamatorias), Baobab (contiene más vitamina C que la naranja). El panorama para los ingredientes funcionales en general, es prometedor, en el actual escenario en donde la obesidad es un problema de salud pública y donde las compañías procesadoras de alimentos deben hacer frente a algunos desafíos, como promover porciones más pequeñas, continuar impulsando los ingredientes que tienen una percepción favorable por el consumidor, pero también realizar estudios y desarrollar pruebas científicas sólidas en donde se innove en ingredientes que no funcionen como medicamentos, sino para la prevención de enfermedades.